miércoles, 5 de diciembre de 2018

El jugador que deseó que me muriera

A lo largo de muchos años jugando online me he encontrado con muchos tipos de sujetos y alimañas de distinto calibre, pero ninguno destilaba tanta maldad y odio como el personaje que a continuación paso a relatar. Durante tiempo he ido posponiendo este artículo ya que no lo consideraba relevante y me parecía que no aportaba demasiado valor añadido al blog. En ediciones anteriores del blog, tenía una pestaña a parte destacando los jugadores que yo consideraba que me  habían hecho trampas jugando contra mi, desde el 90% de seguridad hasta el 100%. En algunos casos, los propios jugadores reconocían hacer trampas.

Con la idea de darles menos protagonismo a los tramposos, eliminé esa sección del blog, y la dejé para posteriores artículos a modo de opinión acerca de como detectar a un tramposo. No es quizá demasiado ilógico el asociar la falta de respeto con el uso de programas de apoyo o trampas jugando al othello online. El motivo de las trampas así como nuestro cercioramiento acerca de las mismas, serán motivo de artículos que publicaré antes o después de esta misma entrada. En general no me gusta descartar artículos ya redactados (es como escribir para nada), incluso aunque hayan pasado años desde que los escribí y mi opinión haya variado sustancialmente de la reflejada en el artículo.

Por lo que respecta a los insultones y faltadores de respeto varios, últimamente me he dedicado a publicar vídeos en youtube con capturas de pantalla de sus insultos. Han sido varios casos los que me han pedido por favor que retirara los vídeos al sentirse avergonzados de salir públicamente en youtube con diversos insultos asociados a sus nicks, de ese modo es como he eliminado un vídeo y únicamente creo recordar que queda un vídeo en mi canal donde muestro capturas de pantalla de varios presuntos niños rata que insultan y faltan al respeto. El más clásico es Vancomicin, al que no dudé en apodar "La Concha" en alusión a las veces que era capaz de repetir palabras como "Concha", "Madre", y similares en una misma frase. 

Vayamos al caso que nos ocupa. En la mayoría de situaciones los insultos no pasan de lo mencionado en el párrafo anterior. Sin embargo el mal perder de algunos jugadores se traduce en un comportamiento hostil sin precedentes. No he detectado tal nivel de enfurismamiento en otros juegos, y sospecho que es debido en cierto modo al poco nivel de intuición acerca de la hipotética derrota en la que algunos jugadores incurren al enjuiciar el curso de la partida cuando está en el tramo final. Como he mencionado en otras ocasiones: una errónea comprensión de lo que supone el juego es lo que propicia que estos jugadores actuén como actuan. Como a menudo sucede en obras Shakesperianas y en honor a una misma que nombra este maravilloso juego; el othello puede ser todo amor o todo odio dependiendo del sujeto que lo practique. Es un arte donde las malas personas sacan a relucir su parte demoníaca, mientras que las buenas personas sacan a relucir su lado honorable y les convierte en todavía mejores personas disfrutando deportivamente de esta disciplina. En casos extremos, he llegado a comprobar la ira en ciertos jugadores que perdían juegos en un torneo presencial. No es de extrañar por tanto, que dichos jugadores renuncien en muchos casos a jugar torneos. El othello es un juego donde puedes perder por un detalle, y además puedes perder dando la sensación de ser apalizado. Las inseguridades por tanto cobran relevancia en este juego, donde puedes no saber si vas bien o vas mal.  En una partida puedes traicionarte a ti mismo en tu idea de juego, provocando una derrota inesperada y la consiguiente frustración si no sabes canalizar correctamente las emociones. Esa psicología de la traición, la envidia, el odio y los celos, remite a la obra Shakesperiana que lleva el nombre que hace de inspiración a este gran juego.

Sobre el sujeto Mlinde, el primer encontronazo que tuve con el fue en el 2013. Lo recuerdo bien porque entonces empezaba a jugar a 20 minutos. Hacía poco que había jugado mi primer torneo y me pareció interesante la idea de algunos jugadores que, incentivados por el Brightwell (coeficiente de desempate) intentaban atesorar más discos en una clara victoria. Me parecía que le daba al juego un atractivo superior, (obviamente tal vez más para el ganador) ya que no se trataba de ganar, sino de ganar jugando bien, por mayor diferencia. Así que cuando tenía un juego claramente ganado, me tomaba unos minutos para pensar si podía ganar por más diferencia. Y así fue como tenía la partida ganada al señor MLinde, (encima el tiparraco este pone su nombre y apellidos en el perfil público de Playok). Puede ser que tuviera la partida ganada para resultados cercanos al 58-6. Sin embargo, habían combinaciones que me podían hacer ganar por ejemplo por 42-22, cosa que estaba tratando de evitar. Él no tardó en impacientarse y en requerirme que moviera rápido, cuestionándome por qué no movía rápido si ya tenía la partida ganada. Le contesté la verdad: "I try to win by wider margin" o algo así. Él contestó:  "I am sad you didn't dead in Madrid bombs" diría que prácticamente literal a como lo estoy escribiendo ahora. A continuación, siguió insultándome recordando que los españoles éramos pobres o algo así, en referencia a un estilo de falta de respeto similar a la comentada en este otro artículo. Yo no le contesté, y él no acabó la partida. Se rindió y se largó.

Lo más curioso es que ese tipejo no dudó en volver a mis partidas, y así lo ha estado haciendo durante 5 o 6 años. Volvía, y salía despedido de mi mesa con una jugosa patada (kick) que Playok ofrece cuando no quieres jugar con un rival, por ejemplo como él. Podía bloquearle pero nunca lo hice, supongo que me divertía más echarle.  Ya en el 2018 le dí una segunda oportunidad. ¿Y si había cambiado? ¿y si se arrepentía de su conducta? ¿Estaba siendo injusto con él? ¿no tenía derecho a la prescripción? ¿se debe penalizar a alguien que ha dicho semejante barbaridad para toda la vida? pensaba que estaba siendo injusto con él, y que tras casi 6 años, merecía esa segunda oportunidad.

En esa segunda partida, su nick empezó a parpadear y entonces sí me ganó con mucha solvencia. En Playok el nick parpadea cambiando de color si el jugador está haciendo otras cosas en el ordenador, (por ejemplo usar un programa de apoyo=hacer trampas). El análisis reveló casi ningún fallo en su contra. Al final del juego le pregunté si usaba programa y me contestó que me esperaba en el Open de Dinamarca para "darme una paliza". No es el primer sujeto que me encuentro de este tipo. Hace años también un español, (y encima de Barcelona) me dijo (entre otras cosas) que me iba a matar, y le requerí que nos podíamos ver en un Campeonato de España, donde podría intentar cumplir sus graves amenazas.  Le comuniqué la fecha y lugar del próximo Campeonato, donde me podría dar la manta de hostias que aseguraba que me merecía. Ese jugador no ha aparecido hasta la fecha en ya varios Campeonatos de España disputados. Nos podemos hacer una idea de varias cosas con todo esto, una de ellas es que estos esperpentos destruyen el othello de tal manera que hacen que mucha gente no desee jugar en vivo: generalmente no solo son desagradables conmigo, y dado que yo siempre soy educado cuando juego online, evidencian también el mal perder que es capaz de generar un juego como el Reversi, donde cambios de juego súbitos decantan la partida hacia un lado u otro. Hoy estoy hablando de insultos recibidos a título personal, pero otro día podría escribir de insultos presenciados en contra de otros jugadores respetuosos.

Algunos jugadores se creen que el hecho de salir en el ranking WOF les exime de hacer trampas, y aunque no es lo usual, realmente nada les impide "zebrear" como a mi me gusta decir. Las evidencias a favor de que el Danés usó programa son bastante comprensibles, teniendo en cuenta lo que vengo comentando. Al margen de que tal vez por respeto, un jugador no debería ausentarse tantas veces de la partida, (concretamente entre 25 y 30 veces...) resulta cuanto menos sospechoso, especialmente si está en la ventana y justo cuando tú mueves, se ausenta acto seguido. ¿Qué sentido tiene ausentarte cuando te toca mover y ya has visto dónde ha movido tu rival? probablemente para ir a consultar el programa de apoyo (Zebra o Ntest, o el que sea).

Me decepciona que exista gente así, aunque no todos los jugadores de othello van a ser también buenas personas, por desgracia como sucede en muchos ámbitos en la vida. En cuanto a su estatus en el ranking WOF, por alguna razón no participa en los EGPs que se juegan en Dinamarca, pero sí en algunos torneos nacionales de dicho país.

Personajes como él hacen que el othello en su país se vea gravemente perjudicado o dañado, haciendo que ciertos jugadores sencillamente no deseen jugar. En Dinamarca se juega poco. Sospecho que ha sucedido en Alemania, y en menor medida en España. Debemos educar a la sociedad y  proponer a los niños maneras futuras de pasarlo mejor, lejos del alcohol y las drogas. Es como si la cultura enferma que empuja a insultar a los aficionados de un equipo rival (o árbitro) sea tan tóxica que se transmita también para algunos hooligans a los juegos de tablero. Pero la no profesionalización del othello conlleva precisamente esto: que curiosos personajillos que faltan al respeto campen a sus anchas haciendo de las suyas. En cualquier caso me enorgullezco de al menos no ser como ellos y de no faltarles al respeto. Jugadores de othello con problemas mentales también he conocido, aunque en este caso por razones evidentes no voy a hacer ninguna alusión directa a ningún nick, sin perjuicio de que el tipo este pueda tener algún tipo de trastorno. Sí puedo afirmar que he conocido a varios jugadores de othello que a pesar de ser arrogantes, pedantes o insolentes, no me han parecido malas personas. Aunque es cierto que ese tipo de maldad implícita como para hacer el tipo de afirmación que hizo el Mlinde este, revela no solo una psicopatía evidente, sino un nivel de salud mental no muy adecuado.