miércoles, 5 de diciembre de 2018

El jugador que deseó que me muriera

A lo largo de muchos años jugando online me he encontrado con muchos tipos de sujetos y alimañas de distinto calibre, pero ninguno destilaba tanta maldad y odio como el personaje que a continuación paso a relatar. Durante tiempo he ido posponiendo este artículo ya que no lo consideraba relevante y me parecía que no aportaba demasiado valor añadido al blog. En ediciones anteriores del blog, tenía una pestaña a parte destacando los jugadores que yo consideraba que me  habían hecho trampas jugando contra mi, desde el 90% de seguridad hasta el 100%. En algunos casos, los propios jugadores reconocían hacer trampas.

Con la idea de darles menos protagonismo a los tramposos, eliminé esa sección del blog, y la dejé para posteriores artículos a modo de opinión acerca de como detectar a un tramposo. No es quizá demasiado ilógico el asociar la falta de respeto con el uso de programas de apoyo o trampas jugando al othello online. El motivo de las trampas así como nuestro cercioramiento acerca de las mismas, serán motivo de artículos que publicaré antes o después de esta misma entrada. En general no me gusta descartar artículos ya redactados (es como escribir para nada), incluso aunque hayan pasado años desde que los escribí y mi opinión haya variado sustancialmente de la reflejada en el artículo.

Por lo que respecta a los insultones y faltadores de respeto varios, últimamente me he dedicado a publicar vídeos en youtube con capturas de pantalla de sus insultos. Han sido varios casos los que me han pedido por favor que retirara los vídeos al sentirse avergonzados de salir públicamente en youtube con diversos insultos asociados a sus nicks, de ese modo es como he eliminado un vídeo y únicamente creo recordar que queda un vídeo en mi canal donde muestro capturas de pantalla de varios presuntos niños rata que insultan y faltan al respeto. El más clásico es Vancomicin, al que no dudé en apodar "La Concha" en alusión a las veces que era capaz de repetir palabras como "Concha", "Madre", y similares en una misma frase. 

Vayamos al caso que nos ocupa. En la mayoría de situaciones los insultos no pasan de lo mencionado en el párrafo anterior. Sin embargo el mal perder de algunos jugadores se traduce en un comportamiento hostil sin precedentes. No he detectado tal nivel de enfurismamiento en otros juegos, y sospecho que es debido en cierto modo al poco nivel de intuición acerca de la hipotética derrota en la que algunos jugadores incurren al enjuiciar el curso de la partida cuando está en el tramo final. Como he mencionado en otras ocasiones: una errónea comprensión de lo que supone el juego es lo que propicia que estos jugadores actuén como actuan. Como a menudo sucede en obras Shakesperianas y en honor a una misma que nombra este maravilloso juego; el othello puede ser todo amor o todo odio dependiendo del sujeto que lo practique. Es un arte donde las malas personas sacan a relucir su parte demoníaca, mientras que las buenas personas sacan a relucir su lado honorable y les convierte en todavía mejores personas disfrutando deportivamente de esta disciplina. En casos extremos, he llegado a comprobar la ira en ciertos jugadores que perdían juegos en un torneo presencial. No es de extrañar por tanto, que dichos jugadores renuncien en muchos casos a jugar torneos. El othello es un juego donde puedes perder por un detalle, y además puedes perder dando la sensación de ser apalizado. Las inseguridades por tanto cobran relevancia en este juego, donde puedes no saber si vas bien o vas mal.  En una partida puedes traicionarte a ti mismo en tu idea de juego, provocando una derrota inesperada y la consiguiente frustración si no sabes canalizar correctamente las emociones. Esa psicología de la traición, la envidia, el odio y los celos, remite a la obra Shakesperiana que lleva el nombre que hace de inspiración a este gran juego.

Sobre el sujeto Mlinde, el primer encontronazo que tuve con el fue en el 2013. Lo recuerdo bien porque entonces empezaba a jugar a 20 minutos. Hacía poco que había jugado mi primer torneo y me pareció interesante la idea de algunos jugadores que, incentivados por el Brightwell (coeficiente de desempate) intentaban atesorar más discos en una clara victoria. Me parecía que le daba al juego un atractivo superior, (obviamente tal vez más para el ganador) ya que no se trataba de ganar, sino de ganar jugando bien, por mayor diferencia. Así que cuando tenía un juego claramente ganado, me tomaba unos minutos para pensar si podía ganar por más diferencia. Y así fue como tenía la partida ganada al señor MLinde, (encima el tiparraco este pone su nombre y apellidos en el perfil público de Playok). Puede ser que tuviera la partida ganada para resultados cercanos al 58-6. Sin embargo, habían combinaciones que me podían hacer ganar por ejemplo por 42-22, cosa que estaba tratando de evitar. Él no tardó en impacientarse y en requerirme que moviera rápido, cuestionándome por qué no movía rápido si ya tenía la partida ganada. Le contesté la verdad: "I try to win by wider margin" o algo así. Él contestó:  "I am sad you didn't dead in Madrid bombs" diría que prácticamente literal a como lo estoy escribiendo ahora. A continuación, siguió insultándome recordando que los españoles éramos pobres o algo así, en referencia a un estilo de falta de respeto similar a la comentada en este otro artículo. Yo no le contesté, y él no acabó la partida. Se rindió y se largó.

Lo más curioso es que ese tipejo no dudó en volver a mis partidas, y así lo ha estado haciendo durante 5 o 6 años. Volvía, y salía despedido de mi mesa con una jugosa patada (kick) que Playok ofrece cuando no quieres jugar con un rival, por ejemplo como él. Podía bloquearle pero nunca lo hice, supongo que me divertía más echarle.  Ya en el 2018 le dí una segunda oportunidad. ¿Y si había cambiado? ¿y si se arrepentía de su conducta? ¿Estaba siendo injusto con él? ¿no tenía derecho a la prescripción? ¿se debe penalizar a alguien que ha dicho semejante barbaridad para toda la vida? pensaba que estaba siendo injusto con él, y que tras casi 6 años, merecía esa segunda oportunidad.

En esa segunda partida, su nick empezó a parpadear y entonces sí me ganó con mucha solvencia. En Playok el nick parpadea cambiando de color si el jugador está haciendo otras cosas en el ordenador, (por ejemplo usar un programa de apoyo=hacer trampas). El análisis reveló casi ningún fallo en su contra. Al final del juego le pregunté si usaba programa y me contestó que me esperaba en el Open de Dinamarca para "darme una paliza". No es el primer sujeto que me encuentro de este tipo. Hace años también un español, (y encima de Barcelona) me dijo (entre otras cosas) que me iba a matar, y le requerí que nos podíamos ver en un Campeonato de España, donde podría intentar cumplir sus graves amenazas.  Le comuniqué la fecha y lugar del próximo Campeonato, donde me podría dar la manta de hostias que aseguraba que me merecía. Ese jugador no ha aparecido hasta la fecha en ya varios Campeonatos de España disputados. Nos podemos hacer una idea de varias cosas con todo esto, una de ellas es que estos esperpentos destruyen el othello de tal manera que hacen que mucha gente no desee jugar en vivo: generalmente no solo son desagradables conmigo, y dado que yo siempre soy educado cuando juego online, evidencian también el mal perder que es capaz de generar un juego como el Reversi, donde cambios de juego súbitos decantan la partida hacia un lado u otro. Hoy estoy hablando de insultos recibidos a título personal, pero otro día podría escribir de insultos presenciados en contra de otros jugadores respetuosos.

Algunos jugadores se creen que el hecho de salir en el ranking WOF les exime de hacer trampas, y aunque no es lo usual, realmente nada les impide "zebrear" como a mi me gusta decir. Las evidencias a favor de que el Danés usó programa son bastante comprensibles, teniendo en cuenta lo que vengo comentando. Al margen de que tal vez por respeto, un jugador no debería ausentarse tantas veces de la partida, (concretamente entre 25 y 30 veces...) resulta cuanto menos sospechoso, especialmente si está en la ventana y justo cuando tú mueves, se ausenta acto seguido. ¿Qué sentido tiene ausentarte cuando te toca mover y ya has visto dónde ha movido tu rival? probablemente para ir a consultar el programa de apoyo (Zebra o Ntest, o el que sea).

Me decepciona que exista gente así, aunque no todos los jugadores de othello van a ser también buenas personas, por desgracia como sucede en muchos ámbitos en la vida. En cuanto a su estatus en el ranking WOF, por alguna razón no participa en los EGPs que se juegan en Dinamarca, pero sí en algunos torneos nacionales de dicho país.

Personajes como él hacen que el othello en su país se vea gravemente perjudicado o dañado, haciendo que ciertos jugadores sencillamente no deseen jugar. En Dinamarca se juega poco. Sospecho que ha sucedido en Alemania, y en menor medida en España. Debemos educar a la sociedad y  proponer a los niños maneras futuras de pasarlo mejor, lejos del alcohol y las drogas. Es como si la cultura enferma que empuja a insultar a los aficionados de un equipo rival (o árbitro) sea tan tóxica que se transmita también para algunos hooligans a los juegos de tablero. Pero la no profesionalización del othello conlleva precisamente esto: que curiosos personajillos que faltan al respeto campen a sus anchas haciendo de las suyas. En cualquier caso me enorgullezco de al menos no ser como ellos y de no faltarles al respeto. Jugadores de othello con problemas mentales también he conocido, aunque en este caso por razones evidentes no voy a hacer ninguna alusión directa a ningún nick, sin perjuicio de que el tipo este pueda tener algún tipo de trastorno. Sí puedo afirmar que he conocido a varios jugadores de othello que a pesar de ser arrogantes, pedantes o insolentes, no me han parecido malas personas. Aunque es cierto que ese tipo de maldad implícita como para hacer el tipo de afirmación que hizo el Mlinde este, revela no solo una psicopatía evidente, sino un nivel de salud mental no muy adecuado.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Estrategias Avanzadas - Capítulo 8

Capítulo 8: Contar al Revés

Empezamos en este capítulo aclarando conceptos quizá más principiantes pero no menos importantes, y a veces poco tenidos en cuenta. Aunque alguna vez lo he comentado en el blog, creo que no está de más hacer hincapié de nuevo en esta idea: Una partida donde tengamos 2 laterales completos, (y más importante si los tenemos completos muy pronto) nos va a garantizar en muchas ocasiones cuanto menos un empate. Aquí hay que definir aun así 2 conceptos, o más bien precisar: 1-Lateral Completo: Se entiende por completo si tenemos los 8 discos de dicho lateral, en total serían 15 discos. Debido a ello es muy probable que podamos hacernos una diagonal, que son 6 discos más, en total 21. Necesitamos 11 discos más para empatar, que probablemente los obtendremos casi sin querer al tener los 2 laterales, más aun si cerramos con blancas. 2-Muy pronto: este concepto es importante. Una esquina muy pronto generalmente vale mucho, y muy tarde vale muy poco, pero solo por lo general. Podemos considerar muy pronto antes de nuestro movimiento 20. Básicamente moveremos 10 veces más, que con los 2 laterales atesoraremos con una facilidad casi insultante los 32 o más discos que necesitamos para ganar. Nuestro rival puede contrarrestarlo, pero es lógico que si disponemos de 2 laterales, nuestro rival como mucho solo va a tener uno completo. 

La regla de los 40 Discos: Norma creada y patentada por mi mismo, útil en partidas rápidas. La regla de los 2 laterales completos sí que la he visto aplicada y la he adaptado de otros jugadores. La idea es que si sumamos 40 o más Discos en el movimiento 25 o siguientes, al quedarnos solo 5 movimientos, si no hay trampas de paridad, deberíamos ganar la partida. La explicación es sencilla y como sucede con el othello, en parte matemática. Claro que habrán posibilidades y juegos donde no se de, pero el rival difícilmente va a voltear más de 10 discos en un movimiento, y si lo hace comprometerá movimientos "futuros", y como estamos en el movimiento 25, no quedan muchos movimientos futuros tampoco para nuestro rival. Esta norma en general es útil como digo, si nuestro rival no debe mover 2 veces, y es todavía más interesante si somos blancas, ya que además terminaremos el juego y la cantidad de fichas que antes nos ha permitido alcanzar el 40, generalmente nos permitirá también lograr al menos el 33. De nuevo encontrar trampas de paridad es importantísimo en el othello, incluso con esta simple norma de conteo. 

Como se ve en el vídeo, la teoría general es infalible y a la vez matemática, y las matemáticas en el othello son clave. Si tenemos lograda una esquina o lateral, nada más complicado tenemos como para jugar desde esa esquina o lateral y acumular discos estables en base a nuestra ancla posicional en la esquina que toque. Es tan sencillo como útil. Por último puede resultar efectivo contar en estas situaciones donde hemos detectado la trampa de paridad y donde somos capaces de preveer el movimiento rival. En todo caso el vídeo refleja una teórica posición de ventaja para blancas, pero con una aplicación práctica no tan fácil de ver, donde una excesiva acumulación de discos (+40 en el 27) pueden dar con una derrota, haciendo que negras mueva 2 veces. Un juego final, que se nos puede complicar por un mísero detalle.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Movimientos Brillantes - Capítulo 1



La concentración juega un papel fundamental en esas partidas en las que debemos escoger la mejor alternativa. Sin embargo, la mejor alternativa no siempre es la más evidente, y el othello propone secuencias, jugadas y patrones en ocasiones no fácilmente determinables con una ideología o estilo de pensar del juego fijo. El reto es conocer cuando debemos cambiar esa manera de pensar, para decidir movimientos brillantes que nos diferencian de los demás. Son precisamente esas opciones que nuestro rival no puede ver ni preveer, las que van a marcar la diferencia en la mayoría de juegos y las que nos van a permitir ganar partidas. Por eso pienso que es aconsejable analizar al rival: cuando jugamos contra jugadores mejores que nosotros, fácilmente nos daremos cuenta de movimientos que nos soprenden o nos llaman la atención. Son sencillamente movimientos brillantes.

El othello es como el boxeo. En la élite hay 2 tipos de jugadores: los extraordinariamente buenos, y los jugadores brillantes. Cualquiera puede llegar a ser extraordinariamente bueno, pero para ser brillante se necesita algo más, un poco de talento natural, un don, magia o cualidades o habilidades especiales. No podremos ganar con facilidad a un jugador brillante si no hacemos este tipo de movimientos, a menudo con una profundidad muy elevada y que no sean comunes o sencillos de ver para jugadores Maestros.

Jugando con superélites me he dado cuenta de bastantes cosas. Con el tiempo he aprendido a pensar como ellos y a analizar sus patrones de juego. Muchos de ellos se centran en uno o varios conceptos, e intentan explotar dichas cuestiones. Un filón de movimientos brillantes a menudo suele ser analizar las jugadas con mucha profundiad,-(más de 6 movimientos)-, consiguiendo con ello ver movimientos y realizar jugadas que para otros jugadores sería del todo imposible. Sin embargo, analizar jugadas en profundidad a menudo lleva mucho tiempo, por lo que suele ser posible solo si los movimientos del rival son fácilmente predecibles. Esto suele suceder a menudo en ciertos juegos, pero no es tan evidente en otros, ya que debemos de ser capaces de ver en profundidad los propios movimientos brillantes del rival.. motivo por el cual la teoría de la profundidad no es la preferida por muchos jugadores. Algunos por tanto, optan más bien por calcar el programa, y en esta línea van los grandes jugadores Japoneses. 

Cuando no somos capaces de determinar qué tipo de movimiento requiere el juego, convertimos nuestras partidas en un azar que no nos interesa: podremos ganar a un jugador de élite por suerte, pero no podremos mantener dicha continuidad cuando aplicando el mismo estilo de juego, no sea el adecuado para ganar esa partida. En este sentido va la teoría japonesa de jugar como el programa, donde te propone ciertos movimientos correctos. Entonces el juego se vuelve aburrido: hay una única manera correcta de jugar (o relativamente pocas). Sin embargo el análisis también se vuelve más tedioso a esos niveles: debemos esperar a que el programa nos revele una valoración de por ejemplo +0 ya que un +2 podría no ser suficientemente preciso. Pero incluso más importante que esto, es el tema de los nodos, algo que muchos jugadores están empezando a analizar con una precisión estadística asombrosa. ¿Que vale más, un movimiento de +0 pero que deje 2 millones de secuencias ganadoras para nosotros y 10 millones de secuencias perdedoras, o un -2 que nos deje 1 millón de secuencias perdedoras y 15 millones de secuencias ganadoras? ¿y si en el segundo caso las escasas secuencias perdedoras son evidentes para el rival mientras que en el primer caso no lo son? Se están empezando a utilizar programas de Inteligencia Artificial para analizar dichas cuestiones, el SaioApp, podría ser un ejemplo, (aunque no tiene exactamente IA).

En definitiva, que ciertos movimientos requieren de una conducta por nuestra parte diferente, siendo muy difíciles de realizar para algunos jugadores, convirtiéndose en un error en muchas otras ocasiones. Como siempre, este artículo no relata el vídeo que con él publico, pero a veces es más adecuado escribir este tipo de artículos más fácilmente entendibles para todo el mundo, ya que me han comentado algunas personas que no entienden bien lo que quiero decir cuando me pongo a hablar de coordenadas. Por desgracia hoy en día son pocos los que leen, y soy consciente de que el hecho de poner fotos o vídeos en el blog implica que entre mucha más gente, aunque sean pocos lo que se aventuren a leer. Aun así y como siempre se ha dicho: jugar al othello sin leer o estudiar, puede llegar a ser muy inútil, y el reto es hacerlo mejor para disfrutar más del juego llegando a un conocimiento de movimientos superior.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Problemas de Othello Japan - 16

Capítulo 16: El Infierno del Oeste


En este problema de nuevo debemos ser capaces de apostar, de elegir por la secuencia ganadora, determinando si debemos dejar el suroeste para el final o ejecutar ya esa ventaja a escasos movimientos de que termine el juego. Precisamente esta es una de las bellezas del juego, en ocasiones muy cerca del final deberemos ser capaces de conocer si debemos o no debemos ejecutar la ventaja en zona. El primer movimiento correcto por tanto en B2 esconde una superestabilización de blancas en A2, por lo que no parece muy intuitivo. 

Sin embargo, mirando un poco más allá, en seguida comprobamos como la defensa lógica de blancas en A2, no es tan potente como parecía. El control Diagonal y la esquina inferior derecha vuelven a ser claves para darnos cuenta de que un acceso nuestro en A1 empieza a dejarnos una clara ventaja en un nuevo Swindle de paridad en el que acabamos en B1. Por tanto, descartada la toma de blancas de A1, B2 empieza a tener más sentido, y son precisamente estos movimientos no tan sencillos los que debemos ser capaces de ver en el juego final.

De modo que es tan sencillo como jugar A1 para mover dos veces y reservar el bloque de abajo para terminar el juego. Una idea firme y obcecada de terminar en B1 nos puede jugar una mala pasada. Debemos ser capaces de tener la flexibilidad mental de ver que lo mismo da B1 que B8, la fila es la misma, y el movimiento en el oeste nos corta una Diagonal ya inútil al haber accedido nosotros en A1, mientras que a cambio nos permite sumar varios discos que nos van a ayudar a ganar. Al final se trata de contar y determinar la casilla final donde debemos jugar, sin mucha más complejidad.

viernes, 26 de octubre de 2018

La muerte del sistema de Semifinales


Uno de los temas más controvertidos, discutidos, debatidos y complejos durante los últimos años, ha sido el cambio de un sistema de semifinales, a un sistema de "Gran Final" dejando a tercer y cuarto puesto para un triste play-off en el que parece que ambos pierden. Los argumentos a favor o en contra son muchos. Voy a explicar en este artículo los argumentos a favor de liquidar el sistema antiguo de semifinales, en favor del sistema de Gran Final. Sin embargo, antes de aventurarme a comentar los aspectos positivos de hacerlo así, confesaré que yo prefiero el sistema de semifinal y final. La razón es que condenas a los jugadores a hacerlo extraordinariamente bien, pues solo les vale ser primero o segundo para poder optar a la final, lo cual en ocasiones va a ser prácticamente inalcanzable para jugadores que sean incluso Grandes Maestros Internacionales. Aclarado este inciso, y reconociendo mi opinión, explicaré los 3 motivos que conducen a proponer el sistema que anula las semifinales. 

Antes de empezar a detallar los puntos, debo mencionar que este artículo está basado en la actual estructura de EGPs (Europeos) así como en ciertos casos el Campeonato de España, que adopta la misma estructura. En el WOF sigue habiendo semifinal, y que haya o no semifinal es todavía hoy un motivo de intenso debate dentro de la comunidad de othello. Aclarado este punto, paso a detallar los puntos a favor de suprimir las semifinales.

1- Tiempo limitado y aprecio a jugadores intermedios (o a todos). Uno de los asuntos a cuestionarse cuando se organiza un torneo de othello es el de como organizar el tiempo. Lo ideal es maximizar el número de juegos, ya que usualmente los jugadores se gastan dinero en viajar para jugar. Sin embargo, en torneos de 2 días, se suele dejar parte de la tarde libre para que los jugadores puedan embarcar al avión con comodidad. Esta limitación temporal es todavía más evidente en campeonatos que duren un solo día. Así que el othello está a menudo sometido a recortes de tiempo, y el primero de ellos es el del propio contador, donde en los Europeos se juegan los juegos a 25 minutos por jugador, y en ciertos Campeonatos nacionales a 20 minutos, intentando así proponer mayor número de partidas. El problema surge cuando en ciertos eventos únicamente participan 8 o 9 jugadores, donde parece que tiene sentido jugar 8 rondas exclusivas, con fin de no repetir emparejamientos. En esos casos, sí hay tiempo para jugar una semifinal, y es lo que se suele hacer. Habitualmente, 8 rondas es lo máximo que da de tiempo para jugar en un día, teniendo en cuenta que hay que cenar, desayunar y comer, y por tanto dejar tiempo para ello. Sin embargo una tan baja participación no es lo usual, por lo que a menudo nos encontramos en un escenario con 20, 30 o más jugadores. En dichos casos la tentación es alargar el número de rondas con tal de que todos los jugadores jueguen, llegando a jugarse entre 11 y 13 rondas, en 2 días. En un día se juegan a lo sumo 8 rondas, mientras que el segundo día se debe terminar antes para que los jugadores puedan volver cómodamente a su país de origen, por tanto el segundo día no se podrán jugar 8 rondas. De ahí lo de eliminar las semifinales: Si hay semifinales, los jugadores que quedan en quinta posición hacia atrás, juegan sustancialmente menos que los primeros 4, que habitualmente podrían jugar la final al mejor de 3, pero en ocasiones también se ha llegado a jugar la semifinal con el mismo criterio. Mi propuesta va encaminada a un sistema de Playoffs entre las posiciones pares, aunque esa solución no gusta, ya que a menudo se entiende que por ejemplo el jugador decimosexto no tiene interés en luchar por el decimoquinto puesto, pero sí podría ser más interesante que jugara contra por ejemplo el quinto e intentara batirle con efectos en la clasificación, (y de ahí el punto 3). Con esta solución se permite a todos los jugadores jugar un mayor número de partidas, en perjuicio de los primeros 4 jugadores, que van a tener que ver como un tercer puesto carece prácticamente de valor. (Por ejemplo en la Segunda División de Fútbol Española, considero que es más emocionante con el sistema actual de playoff, que como estaba antiguamente, donde quedar cuarto era lo mismo que quedar décimo). Aquí sucede pues, algo similar. 

Mia Sugawara, reciente campeona del mundo

2-  Ausencia de vaciles (wipe-outs, disputas..): Se ha demostrado que el hecho de eliminar la semifinal, provoca una mayor competitividad para todos. En ciertos casos, ciertos jugadores aprovechan que están por ejemplo en primera posición y de que matemáticamente ya se han clasificado para las semifinales, para regalar sus últimas partidas. El othello es un juego que requiere de un terrible esfuerzo y desgaste mental, y es en cierto punto lógico que un jugador que ya está en puestos de jugar la semifinal, decida ahorrar energías y esforzarse un poco menos en las últimas rondas. Esto da lugar a menudo a resultados extraños en ciertos torneos con semifinales. En definitiva: jugadores de posiciones intermedias o que luchan con sangre por la codiciada cuarta plaza, pueden ver como los que están por arriba no les hacen un favor al verse ya clasificados, (igual que puede suceder en las últimas jornadas de Liga) y es más: en ciertos casos incluso los jugadores ya clasificados pueden hacer cábalas acerca de si les interesa dejarse perder o ganar para evitar o dejar fuera a jugadores que no les interese enfrentarse a ellos en la semifinal o final. El hecho de que la semifinal suele ser primero contra cuarto y segundo contra tercero, les ayuda en este sentido. Liquidando directamente la semifinal se evita este problema. A mi no me gusta que se dilapide una fase de un torneo porque ciertos jugadores no sean competitivos al final, pero es una solución tajante y útil. Sin semifinal, solo les vale ser primeros o segundos y eso a menudo únicamente puede conseguirse si luchan en todos los juegos. No pueden despistarse. En cambio cuando hay semifinales, ciertos jugadores intentan wipe outs en ese ahorro de energía o de pretender pasar el rato riéndose, provocando en ocasiones situaciones negativas, bien si el wipe out sale mal porque pierden permitiendo a otro rival entrar en posiciones altas, o bien porque si les sale bien el jugador que ha perdido no se lo suele tomar muy bien, especialmente porque sabe que en otro caso no se atrevería a hacer dicha jugada. 

3- Competitividad y análisis: Por último, la inexistencia de sistemas de semifinales a menudo implica situaciones también interesantes, como por ejemplo que el jugador que está en sexta posición gane o empate contra el tercero, evitando que este último acceda a la final. En el sistema suizo, las batallas finales en las 11 o 12 rondas suelen ser bastante equilibradas, permitiendo que ciertos jugadores de élite no puedan meterse en la final. Además, (y aunque este tema es más controvertido) resulta más sencillo prepararse a un rival para la final, que a varios. Con el antiguo sistema de semifinales, debías estudiar a 3 jugadores, al que se enfrentaba contigo en la semifinal, y a cualquiera de los otros 2 que podía llegar a la final. Con el sistema de Gran Final, puedes apostar por un jugador (normalmente el favorito) y analizarle a conciencia, ahorrándote el quebradero de cabeza de estudiar literalmente el triple.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Estrategia - Capítulo 4

Capítulo 4: Patrones y nombres de las aperturas

En el tema de las aperturas siempre estoy tentado de llamarle a los artículos por Aperturas en vez de por "Estrategia". Sin embargo en este caso aprovecharé el artículo para dar salida a un vídeo acerca de los animales relacionados con las aperturas. En algunos casos, por lo que respecta al caso español, las aperturas se han llamado también "saques", o "salidas", y en ambos casos significa lo mismo. En este artículo menciono algunos puntos de interés sobre las mismas. 

Las aperturas generalmente tienen 3 nombres. Los 3 primeros son los siguientes: Perpendicular, Diagonal y Paralelo. No hace falta que diga de donde vienen esos 3 nombres, pero sí añadiré datos interesantes al respecto. En Perpendicular y en Diagonal, la valoración es la misma (+0) mientras que en Paralelo, el Zebra la valoraba en -6 para blancas, y como vemos en la imagen, el Saio con el libro de 10 Gigas, la valora incluso peor. Un saque en Paralelo deja a blancas vendido con un hipotético 36-28 de entrada, algo absurdamente arriesgado para un primer movimiento. Podemos probar. Siempre he dicho que los jugadores de othello que han jugado el paralelo por costumbre, son muy diferentes del resto: es posible que nunca lleguen a ser grandes jugadores, dado que están tirando a la basura casi todas sus partidas con blancas. 


A partir del primer nombre ya mencionado, tienen un segundo nombre de acuerdo a animales. Algunos de ellos son: Mapache, Escorpión, Gato, Vaca, Caballo, etc. El nombre viene lógicamente de la forma que tiene la figura sobre el tablero, normalmente de acuerdo al color de negras. El Othello es un juego bonito por la forma de disposición de fichas en el tablero, perfectamente ordenadas, que transmiten cierta energía en esa representación visual tan abstracta. Adicionalmente, ciertas aperturas llevan el nombre de figuras, por ejemplo: Piruleta, Chimenea, Rayo luminoso, y un largo etcétera. Por último, las aperturas llevan el nombre de los jugadores tradicionales más veteranos y laureados, alcanzando el máximo nivel de desagregación, y siendo un honor para muchos de ellos. Algunos ejemplos: Tanida, Berg, Nicolet.. en ciertos casos además, se añaden los nombres de ambos jugadores que disputaron un duelo magistral, histórico y épico con esa apertura entonces desconocida.

Recuerdo mantener una conversación con un suscriptor de mi canal que no entendía por qué ciertos movimientos de ciertas aperturas eran correctos, (por ejemplo en el caso del paralelo no es evidente). No entendí bien su pregunta, y para contestar ciertas dudas, debemos primero valorar y analizar de qué movimiento estamos planteando la duda. Yo entendí que me hablaba más bien del juego medio (a partir de los movimientos 10-15) en vez de en la apertura. Este es un asunto que puede molestar o no gustar a la gente: no hay secreto respecto de las aperturas, hay que saberlas de memoria y punto final. Sucede también en otros juegos como el ajedrez, y para ser buenos jugadores no tenemos más que memorizar aperturas aceptables. Si una apertura no tiene nombre de animal, ni de persona que la haya jugado, muy probablemente sea muy mala. Podemos innovar, y es algo que me gusta hacer, pero de ello ya he hablado ampliamente en el blog y probablemente lo seguiré haciendo. Como vengo comentando: Algunos jugadores dedican cantidades ingentes de tiempo a memorizar aperturas, (8 horas diarias) pero en mi opinión eso no es necesario, ya que seguirás estando lejos de competir con el rival que dedique 12 o más horas al día. El othello es un juego muy jugado por asiáticos, una sociedad ultracompetitiva donde el segundo puesto es un fracaso, y allí la gente no se anda con tonterías, les gusta mucho memorizar. Algunas pautas en este sentido hablan de que por ejemplo en el caso japonés, los hiraganas les permiten tener más espacio cerebral para estas cosas, aunque es otro tema controvertido y quizá de futuro debate. Como he dicho a menudo, si jugamos siempre el mismo rango de aperturas, no nos hará falta estudiar demasiado, y podremos ser unos jugadores bastante solventes jugando ese tipo de aperturas y ahorrando un tiempo descomunal. El problema será que los rivales nos conocerán ya, y tratarán de buscarnos algún punto débil en el juego medio. 

Por último, se habla de libro de aperturas, como el rango de aperturas que nos sabemos. Algunos jugadores lo anotan en documentos de texto, y especifican que se conocen de memoria 10,15, 20, 300 folios con movimientos de aperturas. Otros jugadores como yo, las contamos por avances en el juego. Por ejemplo, un jugador nos podría decir que su libro más largo de aperturas cuenta hasta el movimiento 30, al saberse X juegos enteros. En mi caso me sé unas cuantas hasta el movimiento 20-22, y como es lógico van bajando progresivamente el resto. En general, diría que me se casi todas las aperturas habituales (no malas) hasta el movimiento 10.

viernes, 19 de octubre de 2018

Comentando las normas - Parte II

La problemática de ciertas transcripciones

Quizá no voy a abarcar hoy aquí todas las situaciones que se pueden dar con las transcripciones mal anotadas. Desde fallos de cuadre, pasando por movimientos ilegales o resultados que no cuadran, se pueden dar distintos casos. Lo habitual es omitir o repetir movimientos, aunque en ocasiones no afecta al cuadre. En muchos casos suponen horas por parte de los directores del torneo para tratar de reeditar una partida descuadrada para que adopte el resultado anotado. En mi opinión y con carácter general, se debería establecer un protocolo a través del cual se de audiencia (vía e mail) a los interesados, para tratar de esclarecer lo que sucedió en la partida, si se desea transcribirla. Si ambos resultados difieren, o en ciertos casos, apostaría por la anulación, como comentaré al final.

1- Que la suma total del tablero sea diferente a lo anotado. Mientras el tablero permanezca, se puede volver a contar y corregir el error. Hay jugadores que no deshacen el tablero después de terminar, (yo soy uno de ellos), otros lo deshacen nada más terminar para así ahorrar trabajo al siguiente jugador. Mi teoría es que el tablero es más adecuado que lo deshaga el siguiente jugador, así mientras este no tome acción en la mesa y no se empiece a disputar la siguiente ronda, los anteriores jugadores siempre están a tiempo de volver a contar. Este es el motivo por el cual no me gusta deshacer el tablero. También me gustaba en el pasado hacerle una foto, y algunos jugadores lo hacen, como recuerdo, de la posición final. "La estética del othello" le suelen llamar algunos. Aunque a mi me parece interesante, no lo hago ya que en caso de una victoria grande por mi parte el otro jugador se puede sentir molesto por ello. No es habitual, pero igual que hay jugadores en internet que se ponen rabiosos por perder juegos a 1 minuto, en torneos quizá hay jugadores que se sienten molestos si tomas demasiada interacción con ellos o con el tablero, especialmente si han perdido. Es mejor ser discreto una vez termina la partida, el comportamiento en torneos es también motivo de varios debates en mi blog.

2- Que cuando se reconstruye la partida, da un resultado diferente del anotado. En ese caso el director del torneo tiene un gravísimo problema si ese resultado da victorioso al jugador contrario del que está anotado. Aquí se abren un abanico de posibilidades distintas: 1- Algunos directores de torneo optan por traspasar las partidas antes de que acabe el torneo, así si eso sucede, están a tiempo de requerir a los 2 jugadores para que traten de dar explicaciones, reconstruir la partida o cotejar las partidas. 2- Las normas en ocasiones señalan que precisamente por este motivo deben los 2 jugadores transcribir la partida, de manera que existan 2 transcripciones de la misma partida. De esa manera, si existe una hoja que no cuadra el resultado, el director del torneo puede posteriormente sin requerimiento de ambos tratar de deducir en cual de las 2 hojas existe el error. En la mayoría de casos, así es como solucionará la situación. En ciertos casos, (como me pasó a mi una vez) simplemente anotas el resultado al revés, (por ejemplo 34-30 anotas 30-34) y es sencillo darse cuenta del error si cuadra un 34-30. Puede pasar aun así, que las 2 transcripciones sean caóticas y no cuadre nada y a la vez no hayan movimientos ilegales, en ese caso la partida se debería anular, aunque el criterio tiende a ser que prevalezca el resultado anotado en las 2 hojas, que al menos, sí debe coincidir.

Debido a lo que comento en este segundo punto, resulta comprensible el darse cuenta de por qué se requiere que 2 jugadores a la vez anoten la transcripción de la partida. Una única transcripción da pie a que pasen cosas raras, o un jugador anote algo raro, o anote un resultado correcto y una transcripción incorrecta creando dudas futuras sobre la partida pasada y no siendo nadie capaz de reeditarla, (perdiéndose la partida). De ahí mi lógica de: "partida perdida, partida anulada". Sin embargo eso no se suele dar, y el criterio general suele ser el de imputar el resultado independientemente de que la partida ya no se pueda recuperar, de manera que los directores de torneo se aseguran de que al menos en las 2 hojas, el resultado sea el mismo.

El no cumplimiento de las normas de transcripciones de los jugadores trae varios problemas: 1- Algunos jugadores se guardan la transcripción para si mismos y no las comparten. Tiene sentido que lo hagan y están en su derecho, aunque quizá lo mejor sería hacerle una foto a la transcripción y pasarla luego (¿pero da pereza no?). Se fían de que la hoja de su compañero sea la correcta. Pero imaginemos que su compañero por error (y sin mala fe) comparte una hoja en la que él gana cuando en realidad ha perdido. El jugador que no comparte su transcripción posteriormente en su casa comprueba como el año 20X8 perdió una partida contra el rival W. "¿Pero no le gané ese año?" Entonces acude a su transcripción y comprueba que en efecto le ganó, pero en las estadísticas públicas figura una derrota. No hace falta que siga explicando el perjuicio o el inconveniente que ello supone. 2- La transcripción por Live-Othello, por lo que he visto en la práctica libera a uno de los 2 jugadores de anotar, lo cual no me parece justo. Una mala transcripción en Live othello puede ser muy cachonda si el jugador que transcribe está a la vez corrigiendo desde una pantalla de ordenador. Mientras que si eso te sucede en una partida pierdes tiempo anotando en el papel, cuando lo haces en la tablet, estás jugando con la tablet un rato mientras tu rival no sabe bien qué haces. 3- Por último la transcripción a través del juez suele ser un sistema en el cual el juez cuenta los discos y su hoja tiene digamos más valor. El conteo cuadra con lo que él anota, y no hay mayor inconveniente, aunque no suele ser habitual que haya un juez en todas las partidas y por ello se deben cuidar estos detalles.

Además, el jugador que no comparte la transcripción está forzando al que sí lo hace a reanotar o hacer fotos a todas sus partidas, lo cual tampoco es del todo justo. Es importante tener claras las normas de transcripciones para evitar este tipo de conflictos. A partir de aquí, las hojas también pueden revelar errores de movimientos prohibidos, incluso por los 2 bandos, haciendo imposible saber quién sería el ganador de esa partida, por lo que de nuevo la anulación debería estar presente, bien a disposición del director del torneo cuando las repase, o bien a solicitud de uno de los 2 jugadores si considera que el otro ha llevado a cabo actuaciones raras como hablar durante la partida, (en teoría prohibido). Aconsejo anotar este tipo de cosas en la hoja de anotación, para que el director del torneo tome medidas al respecto. Por ejemplo: "En el movimiento 36 se ríe y me dice que soy muy malo", pues eso se anota. El director del torneo cuando lo vea lo más probable es que para evitar la disputa no haga caso al respecto, pero creo que aun así es importante mencionarlo y dejarlo por escrito, ya que las hojas se suelen guardar y los jugadores que tienden a hablar en las partidas son siempre los mismos por lo que si existiera una base de datos con los "feedbacks" de manera pública o a modo de whistleblowing, se terminaría sabiendo qué tipo de jugadores son conflictivos.

Por último si todo esto no es posible, si no se puede recuperar la partida, y si no hay consenso, propondría la anulación en los siguientes casos: 1- 2 Resultados diferentes, con uno de los 2 jugadores que no quiere firmar, o confiesa un resultado contrario, 2- Mismo resultado pero con errores en las 2 transcripciones que no permiten reconstruir la partida,  3- Mismo resultado pero que da como ganador al jugador contrario, 4- Mismo resultado pero con distinto resultado en las 2 transcripciones. En todos estos casos si no hay acuerdo, creo que se deberían anular los juegos, y dejar quizá de margen 1 hora en el torneo para intentar tratar estos asuntos, o simplemente que se mantenga el resultado del torneo, pero con la partida anulada. Es decir, en el peor de los casos si esa partida es una final (árduamente improbable por otro lado ya que la suele transcribir el juez de silla) lo que significaría es que se daría por ganador a uno de los 2 con el resultado cierto, pero posteriormente esa partida sería eliminada y anulada y no constaría a efectos de Elo.