viernes, 28 de diciembre de 2018

Debería ser al revés



El otro día observé unos datos estadísticos sobre la participación en EGPs, particularmente en el EGP de Bélgica del 2017. El gráfico que comparto es revelador: en el eje vertical me costó averiguar que se refería al número de participantes. Y es que está bien hacer gráficos, pero hay que saber leerlos e interpretarlos. No sirve de nada realizar análisis estadísticos si no se interpretan. El objetivo parece que es mostrar, en lo que sería estadística descriptiva y nada más. Pero todo análisis que no se haga de dicho trabajo, lo hace completamente inútil.

Pero me parece llamativo que hayan pongamos un 90% de jugadores de un rating de Elo superior a 2100 y por ejemplo un 10% de jugadores menos habituales en torneos. Pienso que debería ser al revés: en un torneo deberían existir quizá un 10% de jugadores de rating elevado y un 90% de los demás jugadores. ¿Por qué esta diferencia? Evidentemente es debido a otros motivos que vengo comentando por el blog, aunque en países donde no hay tanto paro y sin una tradición futbolística tan arraigada como en España pienso que la participación debería ser mucho mayor. 

Primero: No me parece bien que propongan adjetivos o nombres para clasificar a los jugadores en función de su Elo oficial. Aquí podría enlazar con la posibilidad de jugar con sobrenombres (todo sea por incentivar la participación), pero tal vez a algunos jugadores no les gustaría ver su nombre en una lista junto al calificativo de: "New" o "Promising". Ellos siguen un criterio muy lógico para autocalificarse como "Élite", que es haber quedado cuarto en algún campeonato Europeo, pero no tiene mucho sentido si digamos en un campeonato Europeo participan por ejemplo 4 o 5 personas (en el pasado EGP en Berlín creo que fueron 7, lo cual es especialmente llamativo en un país tan avanzado como Alemania). 

Tampoco creo que los puntos se repartan de una forma coherente. Es decir, un jugador que por ejemplo no haya jugado en su vida al othello puede jugar sus primeras partidas en Berlín, quedar séptimo y obtener en la clasificación final más puntos que otro jugador que ha participado en París y ha quedado undécimo y no recibe puntos simplemente porque en Paris jugaron 50 jugadores, 20 de ellos muy buenos. 

Pero esa es otra historia. Lo preocupante es: ¿cuál es el futuro del othello cuando el ratio de participación está invertido? Es decir, hay pocos jugadores a los que ellos llaman "Promising". Y por eso creo que el ratio Elo está bien: es un número obtenido matemáticamente y no entra a calificar discrecionalmente el nivel. Nada impediría a los organizadores cambiar los calificativos y empezar a llamarles "novatos", o autocalificarse a si mismos como "Superb players". De todos modos, yo me centraría en los nuevos jugadores. 

Yo creo que aquí la clave debe ser establecer un feedback muy fuerte y profundo con los nuevos jugadores. Hacerles una encuesta, (como una encuesta de satisfacción o algo así) pedirles su opinión para tenerla en cuenta y en definitiva invitarles por mail si es necesario a cada evento Europeo. Por último, y viendo la suscripción de 50€ al evento de Ghent, pienso que el precio está bien. Pero estaría mejor si los jugadores de "élite" e incluso cualquiera que así lo desee, aporte una cuota anual para invitar a nuevos jugadores. La cuota anual también podría dar derecho a los aportantes a obtener rebajas en sus participaciones en otros eventos Europeos. Si esa cuota es de 50€, por unas 100 aportaciones, tendrían una cantidad cercana a los 5.000€. ¿Acaso lo están haciendo? Si lo hacen y yo como jugador ni me he enterado, es que algo funciona mal...

Así que deberían constituir una empresa formal, con sede en algún país de la UE. Que cada socio aporte anualmente cierto dinero, que nombren a unos gestores democráticamente, en definitiva: que se formalicen y se constituyan como una organización oficial dedicada a fomentar el othello, utilizando para ello recursos económicos, (en realidad, como funcionan todas las organizaciones o empresas). Con 5.000€ al año de aportaciones se puede organizar un gran evento invitando hasta a 20 jugadores nuevos con todos (o casi todos) los gastos pagados.  Un viaje en avión puede costar dependiendo del destino unos 100 o 200€ (cuanto antes se reserve suele ser más barato). Alojamiento a parte, podrían invitar por sorteo a un jugador de cada país o al Campeón Nacional en caso de no querer hacerlo así. Es solo una idea. Seguro que si a ti te dicen que te invitan a Paris a jugar un día a othello con el viaje en avión pagado, aceptas encantado.

Otros motivos son como he comentado, el no respetar la privacidad de los jugadores.  Otras cuestiones son también el número de partidas, en las que jugadores quizá piensen que no vale la pena viajar para jugar un día y perder 7 u 8 partidas. Creo que en un evento de este tipo el número de partidas se debería maximizar más. Debate a parte sería considerar hacerlo en un solo día (menos coste para pagar el alojamiento) o improvisar algún tipo de alojamiento barato en alguna posada aceptable cercana al lugar del evento.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

El Othello: ¿El juego que mataron los frikis? - Parte II

Parte I

Actitudes cuestionables acerca de ciertos jugadores

Punto 2: Los frikis de las 16 horas. 

Empecé el punto 1 recordando que en este segundo punto daría detalles sobre un segundo aspecto que a mi parecer ha condicinado que el othello deje de jugarse o no pueda crecer como es debido. Siendo algo exagerado, tal vez cabría argumentar que con el Punto 1 se mata al othello, (o más correcto sería decir, que no se le deja crecer) mientras que con este Punto 2, diría que se le entierra, o directamente sí que se le hace cierto daño a su característica estructural innegable, que son el número de aperturas "aceptables", (definiendo aquí una apertura aceptable como una que no te deje en más de 3 puntos de desventaja). 

Como he comentado al principio, mi indignación con ciertos jugadores a nivel económico puede ser rápidamente acallada. Pueden argumentar que cada cual es libre de gastar su dinero en lo que considere, y yo no soy nadie para sugerir a otros que depositen 10 euros anuales a un fondo común. En este segundo punto, sí que no encuentro significado o argumento que me permita no indignarme con ciertos jugadores. Creo que no es una posición lógica lo que a continuación voy a detallar. Sí cabe la pena destacar que igual que sucedía en el caso anterior, habrán jugadores que se gasten 100 euros, y otros que se gasten 1000, de modo que aquí también habrán jugadores que dediquen 1, 2 o 3 horas al día y otros jugadores que dediquen 10, 12 e incluso 16 horas. Vale la pena mencionar que lógicamente, mi sorpresa es más elevada en los últimos casos, en los más extremos. 

Allá vamos: me parece deleznable que por ejemplo un jugador dedique 12 horas al día a jugar al othello y no sea capaz de dedicar una mísera hora para fomentar el juego, crear un blog o una página web o tratar de ayudar en algo para fomentarlo. Pensamientos maquiavélicos y tal vez no muy congruentes me han llevado a pensar que tal vez todos estos jugadores están más a gusto jugando "solos", en su pequeña comunidad, y que no les gustaría que el othello creciera. Si el othello creciese, tal vez tendrían menos oportunidades de seguir en lo más alto. Y lo digo por la expresión escuchada de parte de varios jugadores de élite: "Friendly community", (Cuánto daño hace la Friendly Community al othello). Con esa expresión, que puede no ocultar mayor dramatismo, se da a entender que son una comunidad pequeña de amigos, que tal vez todo lo que yo aquí comento está de más, que soy un loco fuera de su órbita y que ya les va bien jugar torneos con 20 participantes. Quizá mi concepción ajedrecística aquí, donde entiendo al reversi como juego sustancialmente superior al ajedrez en su concepto y belleza, y por tanto que deberían organizarse en el futuro campeonatos con un sistema parecido al mismo, está absolutamente fuera de lugar. 

Hay que pensar más en 1- El othello, y 2- La comunidad que no forma parte de la Friendly Community (¡y que tal vez jugando al othello no le gustaría formar parte!). Aquí vienen de nuevo insultos de parte de jugadores de Playok, "Pandilla de frikis", y cosas del estilo han sido insultos muy repetidos, aunque no por su connotación peyorativa, debemos ignorarlos. Aquí el lector puede percibir mi extremo sentido de la autocrítica, al buscar en una falta de respeto por parte de un personaje anónimo a través de internet, cierto porcentaje de razón. Tal vez a jugadores profesionales de ajedrez algún personajillo les llame igual. Sin embargo, no hay peor insulto que el que tiene parte de verdad, y en un evento donde juegan  menos de 10 jugadores, debemos cuestionarnos ciertas cosas. Corresponde a nosotros por tanto esforzarnos y asegurarnos de que existen normas de cumplimiento y de que funcionamos como una organización grande, (porque lo somos). Aunque jueguen pocos jugadores un torneo, si tenemos un comité, una estructura seria detrás, un órgano directivo, dichos desprecios por parte de jugadores rata, no serán más que una anécdota. 


El término "friki" empezó a utilizarse como concepto anglosajón en los años 2000 con tono despectivo para cierta gente muy extraña. Por ejemplo personas que tenían cientos de piercings o para el hombre lagarto, (aquel hombre que se tatuó todo el cuerpo de verde). Sin embargo con el transcurso de los años, la palabra "friki" se ha ido asociando más a cualquier persona que tenga una simple afición. No me parece correcto ni apropiado, ya que le veo cierto tono peyorativo. Más lamentable aun, es que dicho concepto sea asimilado por ciertas personas y vayan un paso más allá y lo tomen como un halago. ("Soy un friki del othello :-)"). No debemos olvidarnos de que, como yo, hay más personas que para ellas la connotación del friki es negativa, es alguien en general rarito, poco sociable, y de ahí no tardan en deducir, (por supuesto erróneamente) que mala persona. Simplemente es alguien que no encaja bien en grupos sociales convencionales, lo cual les puede disgustar. En una sociedad actual tan predeterminada y manipulada a los estándares de lo que el establishnment considera como normal, simples desviaciones de esos patrones capitalistas generan dudas e inseguridad en el entorno de las personas que pueden desviarse un poco de esos conceptos. Últimamente se trata de que dichas personas se adapten, cambien y encajen en una sociedad que no cuadra con sus (probablemente mejores) ideales éticos y morales. Mi ideología va más en el sentido de respetar a todo el mundo y de no marginar a alguien porque sea diferente. Por ejemplo: alguien que tenga asperger difícilmente va a tener amigos. La lógica conduce a pensar que es más sencillo que esas pocas personas con asperger cambien (para eso están los educadores sociales) pero a menudo no nos damos cuenta de que es mucho más sencillo que la mayoría de la gente convencional les entienda y se adapte a ellos, antes de que ellos cambien y se adapten al resto. (Del mismo modo que se construyen rampas para minusválidos y no se les fuerza a subir arrastrándose o de otro modo por el simple hecho de ser minoría).

Negar a veces la forma de pensar absurda, insultante e incluso estúpida de ciertas personas, nos va a impedir también crecer, ya que también debemos hacer cambiar a esas personas su incorrecta forma de pensar. Debemos ser capaces de hacerles ver que ni somos raritos, ni somos poco sociables, ni somos unos frikis: simplemente somos unas personas que aman un juego de tablero, igual que muchas otras aman otros juegos como el ajedrez o el fútbol. De este modo podemos tenderles la mano y hacerles cambiar el punto de vista que tienen de nosotros. Parece que no llaman friki a nadie por quedarse afónico celebrando un gol de su equipo, y es simplemente por el hecho de que es considerado prácticamente normal en ciertas culturas. Lo que hace la mayoría casi siempre se ha considerado como lo que es correcto. Tener aficiones es lo más normal del mundo, y yo pondría el límite en la obsesión, otro tema también debatido en este mismo blog y del que seguramente volveré a hablar. Simpliflicaciones psicológicas para una mayor comprensión del entorno, (bueno vs malo) (mayoría vs minoría), han sido motivo de análisis de anteriores filósofos en el que por ahora voy a mencionar pero no voy a entrar.

Y aquí ahora enlazo con los frikis de las 16 horas, nuevamente, (12, u 8 o la cantidad de horas que consideréis que no es bueno para la salud mental o que son excesivas). Este tipo de jugadores, no benefician al othello, y por consecuencia a la comunidad de othello en general. De nuevo citando lo que he comentado sobre el dinero: cualquier jugador me podría contestar que es libre de dedicar su tiempo libre como le plazca, está en su derecho. Pero hacer ciertas cosas conlleva consecuencias negativas para el devenir del othello. Evidentemente un jugador que juega 16 horas al día no trabaja, y creo que a largo plazo puede tener problemas de salud mental. Recuerdo ese jugador de las 16 horas japonés posar con gesto serio tras ganar un campeonato en Japón, ¡No parecía ni un poco contento! ¡Qué menos después de tanto trabajo! ¡Y qué dolor no poder ni así clasificarse para el WOC! El primer perjudicado es él mismo. Existe una cantidad de horas que no podemos dedicar a largo plazo, (más de 1 año) al othello sin empezar a tener problemas mentales, (ansiedad, estrés..). Lo comenté en otro artículo hace tiempo, uno de los argumentos eran que un jugador que dedica cantidades ingentes de tiempo a estudiar el juego, (que no jugar) se pone mucho más nervioso que la media. Se juega mucho, haciendo que su rendimiento baje. Además, las derrotas le afectan muchísmo más, algo que ya de por sí influye mucho en el juego.

Por ejemplo, algo que me ha parecido digno de alabar de Takanashi, (aquí haré una excepción mencionado a un jugador) es el hecho de que en base a cierto seguimiento que le he hecho online y a gente que he preguntado, no me ha parecido que sea un jugador que dedique más de 4 horas al día al othello. Siendo muchísimo, (yo no lo haría) es una cantidad de horas razonable y compatible con cualquier trabajo.  Llegas a casa de trabajar por ejemplo a las 7 de la tarde, y puedes ponerte 3 horas a jugar. Aunque a mi no me gusta tener solo un hobby, hay mucha gente que fuera del othello y de su trabajo no hace mucho más, así que es normal. Como siempre, un reparto equilibrado en horas en la vida, es crucial para casi todo. Tal vez me equivoque y dedique más horas, sinceramente de él no lo sé. No sé a qué se dedica, y aquí llegamos a otro punto importante: no me parece que debamos esconder nuestra profesión, siendo tal vez un dato relevante e incluir en las fichas del ranking WOF que se están modernizando. Confesar nuestra profesión, ayuda a generar empatía y feedback con nuevos jugadores, igual que hacer lo que comentaré al final.

Fotos: WOF

Otra de las consecuencias de estudiar el othello, es el hecho de estudiar aperturas. Yo soy de los que piensan que si solo existieran aperturas xot, existirían no menos de 1 jugador estudiándose las más de 8000 variantes que hay. Y es que conocer una apertura xot y si te tocara, sería una ventaja tremenda. Partiendo de esta base, no es de extrañar que ya muchos jugadores conozcan las poco más de 100 aperturas aceptables hasta muy avanzado el juego, desvirtuándolo y cambiándolo. Aunque como yo mismo he comentado, la experiencia y los años hacen que aprendas aperturas, pero no es para nada lógico que jugadores jóvenes se las sepan ya "todas". Su estudio sobre aperturas ha conllevado que ciertos jugadores que no han estado dispuestos a invertir 10 horas al día, abandonen el othello rendidos ante ciertos jugadores contra los que no pueden competir. Aquí estoy convencido de que todos los que hayáis jugado bastante a othello reconoceréis que es en ocasiones frustrante ver como tu rival domina todas las aperturas y como te rompe una y otra vez. Esto a gran nivel también sucede. El Zebra salió en el año 2006, (antes habían otros programas, aunque quizá no tan buenos). Calculo que hasta el año 2012, los jugadores únicamente lo utilizaban para analizar movimientos de juego medio y juego final, (al menos a gran escala). Pero desde el 2012 y en base a muchísimas partidas que he analizado, he observado una preferencia muy grande por analizar aperturas, hasta el punto de que en el 2017, ya hay muchísimos jugadores japoneses que no solo se han aprendido empates de memoria sino que dominan una amplia gama de aperturas hasta el movimiento 25, (no hace falta deciros que a esas alturas del juego no hace falta ya ni pensar, simplemente contar). Más preocupante tal vez: desde el 2017 percibo que estos jugadores japoneses que dedican ingentes cantidades de horas a analizar aperturas, están ya empezando a memorizar secuencias de -2, -3 y hasta -4, por si acaso intentas pillarles o sacarles de su macrolibro de aperturas. El resultado es que si antes podías arriesgar con un -2 y tener una partida igualada, ahora hacer eso contra ciertos jugadores supone prácticamente una inmolación. Se está empezando a desglosar entre jugadores normales y jugadores anormales. Jugadores que tienen trabajo y no están todo el día jugando y jugadores que se aprenden aperturas y no hacen otra cosa. En conclusión: jugadores sanos mentalmente y jugadores enfermos.

Siendo tal vez injusto, podríamos dejar fuera a los jugadores anormales, pero, ¿cómo sabemos si un jugador se estudia aperturas o no? eso es imposible de determinar, ya que muchos jugadores normales, también conocemos muchas aperturas hasta muy avanzado el juego. No obstante lo que se percibe es que las partidas xot quizá rompen un poco con esta dinámica, y su propuesta en torneos debería incrementarse a largo plazo. Es evidente también, el terrible perjuicio que sufrirían ciertos jugadores si esto sucede, y que no serían pocos los que estudiarían las aperturas xot. Sin embargo sí es cierto que por mucho que te sepas una apertura, si no la repasas, se te olvida. Sí que creo que es factible que a largo plazo no se te olviden unas 100 aperturas, pero con las xot esto ya sería algo más complicado. 

En definitiva, que los jugadores que se aprenden juegos de memoria hacen un flaco favor a la comunidad de othello, y más indignante aun: que no sean capaces de dedicar un poquito de su tiempo a compartir su talento, o a crear una mísera página web de su país. Con todo esto, no podemos impedir que ciertos jugadores se aprendan aperturas de memoria, pero debemos reconocer que eso existe, y que muy probablemente no podremos competir con ellos a no ser que hagamos lo mismo. Esto va a llevar a que muchos jugadores dejen de jugar desesperanzados, y debemos plantear medios para resolverlo. Con todo: el significado de friki sí que cobra demasiada fuerza en este tipo de jugadores. 


Por último, le hacemos un flaco favor a la comunidad de othello si escondemos nuestros datos online y nos llamamos por ejemplo: "Conejo verde". El hecho de que tengamos nuestros datos, (no digo ya una foto, sino al menos nuestro nombre de pila) ayuda a que jugadores que no conocen el juego vean que existe una comunidad grande de jugadores amigables y que no se esconden. Esto creo que es más importante de lo que muchos se piensan: Cualquier jugador puede generalmente online entablar conversación , (menos en othello quest, claro está) con otro jugador y preguntarle por torneos. Si los jugadores de gran nivel se esconden, resulta más complicado difundir el juego. Debemos ser conscientes de que ya no estamos en el año 1999, ni en el 2000, ni en el 2005, estamos en el año 2018, con Twitter, Youtube, y muchas redes sociales donde ya no tiene sentido usar un nick por internet, a no ser que pretendas esconderte de algo, insultar o faltar al respeto. Incluso aunque no lo hicieras, los que sí lo hacen, evidentemente utilizarán un nick, así que... qué menos que para diferenciarte de ellos, que utilizar tus datos personales, o si bien tienes un nick antiguo, al menos hacer un "disclosure" que se diría en inglés, o revelación. 

PD: El asperger es otro handicap a tener en cuenta, y ciertos jugadores lo tienen, aunque en muchos casos a un nivel reducido, ya que hay distintos grados del mismo. La carencia de empatía del asperger y el inmovilismo a la hora de cambiar o aceptar críticas, son características claves de este síndrome y a la vez handicaps terribles para difundir el juego, (quién no conoce por ejemplo al personaje de la serie Big Bang Theory, Sheldon Cooper). A veces es frustrante tratar con alguien con asperger, pero también los jugadores de fuera debemos tener paciencia con según qué jugadores, y ser capaces de detectar cuales tienen ciertos problemas sociales. 

viernes, 21 de diciembre de 2018

El Swing y los jugadores delgados

Foto: Othello News

Recuerdo con cariño aquel artículo de Ben donde afirmaba que los jugadores buenos eran especialmente delgados. Achacaba su bajo nivel de juego, (aunque, dado su nivel general hablar de bajo nivel para referirse a su juego parece cuanto menos una frivolidad) al hecho de que había ganado peso, y con ello perdido calidad. ¿Hay alguna relación fiable realmente? ¿se podría estudiar? Como suele suceder en este caso, no hay estudios al respecto, pero sí que podemos sacar ciertas conclusiones a modo de causalidad. Casi siempre, los estudiantes más brillantes o la gente muy inteligente, acostumbra también a ser gente muy delgada.

En un juego tan psicológico como el othello, no han sido pocos los jugadores que han intentado justificar su juego en base a patrones de comportamiento o aspectos psicológicos. Creo que todo es más sencillo de lo que parece, y no creo que ser más delgado te convierta en mejor jugador, aunque no es menos cierto que no conozco a ningún jugador de othello obeso, pero tampoco conozco a grandes estudiantes con sobrepeso. Lo cierto es que la ansiedad nos puede empujar a comer, y un nivel demasiado elevado de la misma nos va a perjudicar en otras áreas. Extrapolarlo al extremo en el othello me parece algo demasiado fuera de lugar como para tomarlo en consideración. Pero sí es cierto que si un juego penaliza la ansiedad, ese es el othello. Querer atesorar muchos discos pronto juega en nuestra contra, igual que juega en nuestra contra querer comer demasiado. Freud tenía parte de razón cuando se podía deducir de su teoría que las frustraciones internas se compensaban con las satisfacciones de las necesidades más básicas (sexo y alimentación) y a falta de lo primero, lo segundo en la sociedad actual es muy fácil sobrecompensarlo.

A nivel personal mi mayor nivel de juego lo he dado cuando estaba en torno a 59kgs de peso, mientras que cuando he alcanzado mi máximo de unos 64kgs lo hacía por alguna razón bastante peor. El Campeonato de España lo gano con un peso de unos 61kgs, algo más bajo también de mi máximo. Por esa razón no he podido evitar pasar por alto este asunto. Seeley también ha empeorado al ganar peso, y como él he conocido a otros grandes jugadores. He leído artículos que profundizan más en este tema argumentando que cuando estamos por encima de nuestro peso habitual solemos tener digestiones más pesadas a las usuales, ponderando más sangre al estómago y con menos disponibilidad de oxígeno al cerebro, y que eso a la vez repercute en una mayor ansia por beber, con la contrapartida de tener que miccionar más a menudo. Todo ello potencia que la toma de decisiones pueda ser incorrecta en un juego donde se asemeja al fútbol en el sentido de tomar decisiones en décimas de segundo que podrían ser correctas o incorrectas. No es casualidad que todos los deportistas de élite controlen lo que comen. A esos niveles además, la habilidad es también muy mental.

Por otro lado, un estudio realizado por Andrew Burgess, afirma que el sistema de hiraganas ayuda potencialmente a la cultura japonesa a desarollar y proveer poderosos jugadores de othello o de shogi. La razón es que ese sistema permite ahorrar al cerebro ciertas áreas funcionales, con lo cual dichas personas pueden ser mucho mejores jugadores al poder aprovechar mejor su cerebro en la abstracción del juego. Parecido criterio siguen estudios en relación con el asperger, que postulan que una carencia de habilidades sociales implica un potenciamiento en este tipo de juegos debido a una ausencia neuronal en otras áreas, árdua y sobradamente compensadas en la faceta estratégica de este tipo de juegos. 

Aunque dichos argumentos tienen cierto sentido, sigo siendo algo escéptico al respecto. Es cierto que años de análisis y estudio en el othello puede hacer menguar hasta cierto punto tus habilidades sociales, pero también lo pueden hacer un trabajo estresante, como por ejemplo ser broker de bolsa, o estudiar una dura y larga oposición. Lo cierto es que hay jugadores de othello tan amables como talentosos, y aunque es verdad que muchos de ellos son introvertidos, no veo una relación causal tan clara entre afirmaciones tan atrevidas e imprecisas. 

En conclusión: muchos jugadores tienden a justificar sus fracasos en momentos puntuales en su vida, como una mala experiencia laboral o sentimental, y aunque es cierto que ello puede influir, creo que no debe ser clave. Para mi lo fundamental es respetar a todos los rivales por igual, y tener un estilo de juego marcado y definido que no dependa de pequeños factores ajenos. A menudo las derrotas se justifican en la sencilla explicación de que no tenemos tiempo material para estudiar el juego, y no hay que buscarle tres pies al gato.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

El día que intenté hacer un Maratón

 Foto

Recordé viejos tiempos de cuando jugaba tal vez ocho horas seguidas a 1 minuto. Quizá los argumentos se pueden repetir respecto de aquellos días en los que escribí como fue mi evolución tras tener mareos y náuseas. Lo cierto es que tras 200 kilómetros de natación equilibrada al año, creía que sería capaz de aguantar 8 o más horas delante del ordenador jugando. Pero no fue así. Aunque no llegué a marearme gravemente, me sentí muy incómodo durante la tarde, con algunas molestias/dolores y con cierta rigidez en las piernas. Mi cuerpo me pedía moverse y no me encontraba bien, aunque no puede ni debe servir de excusa para justificar mis malos juegos.

Lo cierto es que si no tenemos ganas de jugar, lo hacemos peor. Eso les pasa a algunos jugadores que tras quemarse en las partidas rápidas, entran en un juego a 30 minutos sin tener ganas de jugar. Como es lógico y como sucede con cualquier deporte, el cerebro también se cansa y no le gusta pensar después de mucho rato haciéndolo, o al menos, tras hacerlo de la misma manera. Así que al no tener ganas, movemos rápido porque no nos apetece pensar. Es algo involuntario, igual que puede ser involuntario no masticar si no tenemos hambre. 

Jugando en juegos rápidos ya me pasaba precisamente eso, sin darme cuenta cada vez jugaba peor. Tratando de hacerlo bien, me di cuenta de que me costaba en juegos rápidos, lo cual conllevó que dejara de interesarme el othello durante un tiempo. Sin embargo me propuse estar un día jugando todo el día, "cuando estuviera bien" y creo que ahora estaba bastante bien físicamente, pero surgieron otros problemas. Primero debía decidir el tiempo de cada juego, que sería de 10 minutos, incentivando que entraran más jugadores a jugar y no tuviera que esperarme largo rato como hago en las partidas a 20 o 30 minutos. 

Problemas hay varios. El primero es que aun así debía esperar bastante para jugar, quizá una hora. Por la mañana desde las 10 de la mañana hasta las 3 del medio día, jugué tan solo 8 juegos. Me cansaba de estar esperando y esperando, aunque mientras, hacía otras cosas... como por ejemplo ir moviendo en Eothello. Antiguamente cuando entraba un anónimo en mi partida, le daba una jugosa patada en el trasero y no me preocupaba más. Ahora les requiero que entren con su nick, (algunos son jugadores de +2000 puntos de Elo pero que entran con nick anónimo porque los puntos es lo más importante en su vida y no quieren perderlos, otros directamente son tramposos). Algunos son nobles jugadores y entran con su nick, así que antes era más sencillo: patadón y no me preocupaba, ahora es más cansado estar escribiendo educadamente a todos los jugadores que entren para que no se escondan tras un nick que desaparecerá en cuanto cambien de ip o borren el historial del navegador. Esto cansa. 

Tras estas situaciones, empiezo las partidas algo cansado. Aun así, tras estar 20 minutos esperando, enfoco cada juego como si fuera el primero y consigo hacerlo bastante bien. Psicológicamente, creo que es posible hacerlo bien jugando todo el día, y el reto es más bien una cuestión de resistencia, más que de técnica. Hay que ser muy fuerte psicológicamente para no cansarse de estar jugando 10 horas al othello al mismo nivel. La idea detrás, era simular en parte un torneo presencial.

A nivel de análisis, empieza a no tener sentido obtener un bloque de 50 o 100 juegos para comparar con el año que viene, dado que estoy jugando durante todo el año y los mismos datos que obtengo del año pasado, me pueden servir en el siguiente. Y es que la idea fue esa, jugar 50 juegos de 10 minutos, a una media de 10 minutos por juego, ya me salían más de 8 horas jugando. Pero no contaba con el tiempo de espera, ni con el autoengaño de que ciertos jugadores ni siquiera se saben aperturas. Uno de mis datos es valorar hasta qué movimiento medio me se de memoria, pero ese dato está sesgado a la baja en Playok, dado que algunos jugadores no se saben aperturas y hacen cosas raras (y malas) al inicio, como por ejemplo hacer el paralelo o desventajas de hasta -12 puntos. Realmente y en esto coincidí con Mario: ¿para qué analizar según qué partidas? Lo relevante, lo interesante, es analizar partidas contra jugadores más buenos que tú, o al menos, de tu mismo nivel. Eso Playok ya no lo ofrece, dado que los jugadores de nivel muy elevado únicamente juegan partidas rápidas y lamentablemente se ha convertido, (no quiero que suene peyorativo) en una especie de manicomio online donde conviven ciertos jugadores con algunos problemas mentales y otros que se meten a pavonear de su Elo pero que no jugarían con nadie de un nivel inferior en Elo porque todos sabemos que matarían a su madre por 100 puntos y no se la quieren jugar. En otros casos han sido víctimas por parte de tramposos que hasta les han vacilado y ya no se fían ni de su sombra.

¿Qué nos queda? Nos queda EOthello, y aun así... todo el análisis que hagamos no servirá de nada cuando juguemos con jugadores mejores que contra los que hemos jugado cuando analizamos nuestros juegos. Llega un punto en el que más vale tal vez no analizar ciertas partidas. De modo que el tema del maratón, queda en saco roto cuando, tras jugar muchos juegos seguidos, un rival no nos exige que nos esforcemos para ganarle. La pereza surge, y los malos movimientos también, y con ellos los errores. Cada vez se juega más rápido, hasta que un rival teóricamente inferior nos gana. Sin darnos cuenta, empezamos bien la sesión pero la terminamos jugando mal. No sabemos en qué momento hemos empezado a jugar rápido y no pensar bien los movimientos. El Maratón se convierte así en una prueba de resistencia, con la pesadilla de encima tener que esperar. Más útil lo veo en Othello Quest donde no hay que esperar, pero, ¿de verdad vale la pena analizar juegos de 5 minutos? El problema sería el mismo, aunque la plataforma queda configurada como un sitio donde al menos, jugar con rivales de nuestro nivel. Othello Quest sin embargo patina en que no podemos tampoco jugar contra ciertos Grandes Maestros. Por ejemplo yo tengo 5 Dan en Othello Quest, y a menudo juego contra jugadores de 6 Dans, pero difícilmente me toca contra jugadores de 7 Dans. Para mi, (y para muchos) lo suculento sería jugar siempre contra jugadores de 7 Dans. El problema es que esos jugadores son muy pocos, (dado que son los mejores del mundo), y si alguna plataforma permitiera jugar habitualmente con ellos, estarían demasiado solicitados. En Eothello podemos jugar con jugadores de ese nivel, pero sucede lo mismo: o son pocos, o son partidas extrañas dado que no hay tiempo. Aun así, y aunque es evidente que si queremos mejorar podemos hacerlo jugando contra el programa, resulta mucho más divertido hacerlo contra personas reales. De modo que al emparejarme contra jugadores de mi nivel (5 Dans) lo lógico es que gane y pierda al 50%, mientras que para mi lo deseable sería jugar contra jugadores de 6 o 7 Dans, aunque ganara una de cada 5 veces. Existen algunos truquillos en Othello Quest para manipular legalmente el automatching, pero de ello ya hablaré más adelante.

El reto va a ser poder comprender qué datos son interesantes de analizar, y qué aspectos potenciar en dichos análisis, así como tratar de ver posibles errores a corregir,  y en general cosas que nos ayuden. Variar el análisis puede ayudar, pero este es quizá motivo de debate en otro tema. Durante tiempo, me apuntaba los tipos de errores, y al principio ayudó, pero al quedarme estancado tras no saber ver cómo evolucionar, dejé de hacerlo y mejoré. Tal vez ahora va a tocar de nuevo anotar los tipos de errores o con mayor conciencia reconocer ciertos juegos. Jugar en Playok está bien, pero plantear jornadas tan largas jugando online, empieza a ser algo inviable, y una cuestión simplemente de que no me apetece hacerlo ni disfruto. Encontrar el equilibrio perfecto de partidas al día es algo que debemos hacer, y en mi caso a la fecha de redacción de este artículo, (Agosto 2018) para mi lo óptimo serían 10 partidas al mes en Playok, 2 al día en Othello Quest como mucho, y unas 20 o 30 simultáneas en EOthello. Por desgracia debemos plantearnos este tipo de cosas, dado que no hay torneos actualmente en muchos países. Se debería poner énfasis y hacer todo lo posible para que al menos se jueguen 2 torneos al año, menos que eso, es confirmar que el othello está muerto en dicho país. ¿Realmente queremos eso?

miércoles, 5 de diciembre de 2018

El jugador más desagradable

A lo largo de muchos años jugando online me he encontrado con muchos tipos de sujetos y alimañas de distinto calibre, pero ninguno destilaba tanta maldad y odio como el personaje que a continuación paso a relatar. Durante tiempo he ido posponiendo este artículo ya que no lo consideraba relevante y me parecía que no aportaba demasiado valor añadido al blog. En ediciones anteriores del blog, tenía una pestaña a parte destacando los jugadores que yo consideraba que me  habían hecho trampas jugando contra mi, desde el 90% de seguridad hasta el 100%. En algunos casos, los propios jugadores reconocían hacer trampas.

Con la idea de darles menos protagonismo a los tramposos, eliminé esa sección del blog, y la dejé para posteriores artículos a modo de opinión acerca de como detectar a un tramposo. No es quizá demasiado ilógico el asociar la falta de respeto con el uso de programas de apoyo o trampas jugando al othello online. El motivo de las trampas así como nuestro cercioramiento acerca de las mismas, serán motivo de artículos que publicaré antes o después de esta misma entrada. En general no me gusta descartar artículos ya redactados (es como escribir para nada), incluso aunque hayan pasado años desde que los escribí y mi opinión haya variado sustancialmente de la reflejada en el artículo.

Por lo que respecta a los insultones y faltadores de respeto varios, últimamente me he dedicado a publicar vídeos en youtube con capturas de pantalla de sus insultos. Han sido varios casos los que me han pedido por favor que retirara los vídeos al sentirse avergonzados de salir públicamente en youtube con diversos insultos asociados a sus nicks, de ese modo es como he eliminado un vídeo y únicamente creo recordar que queda un vídeo en mi canal donde muestro capturas de pantalla de varios presuntos niños rata que insultan y faltan al respeto. El más clásico es Vancomicin, al que no dudé en apodar "La Concha" en alusión a las veces que era capaz de repetir palabras como "Concha", "Madre", y similares en una misma frase. 

Vayamos al caso que nos ocupa. En la mayoría de situaciones los insultos no pasan de lo mencionado en el párrafo anterior. Sin embargo el mal perder de algunos jugadores se traduce en un comportamiento hostil sin precedentes. No he detectado tal nivel de enfurismamiento en otros juegos, y sospecho que es debido en cierto modo al poco nivel de intuición acerca de la hipotética derrota en la que algunos jugadores incurren al enjuiciar el curso de la partida cuando está en el tramo final. Como he mencionado en otras ocasiones: una errónea comprensión de lo que supone el juego es lo que propicia que estos jugadores actuén como actuan. Como a menudo sucede en obras Shakesperianas y en honor a una misma que nombra este maravilloso juego; el othello puede ser todo amor o todo odio dependiendo del sujeto que lo practique. Es un arte donde las malas personas sacan a relucir su parte demoníaca, mientras que las buenas personas sacan a relucir su lado honorable y les convierte en todavía mejores personas disfrutando deportivamente de esta disciplina. En casos extremos, he llegado a comprobar la ira en ciertos jugadores que perdían juegos en un torneo presencial. No es de extrañar por tanto, que dichos jugadores renuncien en muchos casos a jugar torneos. El othello es un juego donde puedes perder por un detalle, y además puedes perder dando la sensación de ser apalizado. Las inseguridades por tanto cobran relevancia en este juego, donde puedes no saber si vas bien o vas mal.  En una partida puedes traicionarte a ti mismo en tu idea de juego, provocando una derrota inesperada y la consiguiente frustración si no sabes canalizar correctamente las emociones. Esa psicología de la traición, la envidia, el odio y los celos, remite a la obra Shakesperiana que lleva el nombre que hace de inspiración a este gran juego.

Sobre el sujeto Mlinde, el primer encontronazo que tuve con el fue en el 2013. Lo recuerdo bien porque entonces empezaba a jugar a 20 minutos. Hacía poco que había jugado mi primer torneo y me pareció interesante la idea de algunos jugadores que, incentivados por el Brightwell (coeficiente de desempate) intentaban atesorar más discos en una clara victoria. Me parecía que le daba al juego un atractivo superior, (obviamente tal vez más para el ganador) ya que no se trataba de ganar, sino de ganar jugando bien, por mayor diferencia. Así que cuando tenía un juego claramente ganado, me tomaba unos minutos para pensar si podía ganar por más diferencia. Y así fue como tenía la partida ganada al señor MLinde, (encima el tiparraco este pone su nombre y apellidos en el perfil público de Playok). Puede ser que tuviera la partida ganada para resultados cercanos al 58-6. Sin embargo, habían combinaciones que me podían hacer ganar por ejemplo por 42-22, cosa que estaba tratando de evitar. Él no tardó en impacientarse y en requerirme que moviera rápido, cuestionándome por qué no movía rápido si ya tenía la partida ganada. Le contesté la verdad: "I try to win by wider margin" o algo así. Él contestó:  "I am sad you didn't dead in Madrid bombs" diría que prácticamente literal a como lo estoy escribiendo ahora. A continuación, siguió insultándome recordando que los españoles éramos pobres o algo así, en referencia a un estilo de falta de respeto similar a la comentada en este otro artículo. Yo no le contesté, y él no acabó la partida. Se rindió y se largó.

Lo más curioso es que ese tipejo no dudó en volver a mis partidas, y así lo ha estado haciendo durante 5 o 6 años. Volvía, y salía despedido de mi mesa con una jugosa patada (kick) que Playok ofrece cuando no quieres jugar con un rival, por ejemplo como él. Podía bloquearle pero nunca lo hice, supongo que me divertía más echarle.  Ya en el 2018 le dí una segunda oportunidad. ¿Y si había cambiado? ¿y si se arrepentía de su conducta? ¿Estaba siendo injusto con él? ¿no tenía derecho a la prescripción? ¿se debe penalizar a alguien que ha dicho semejante barbaridad para toda la vida? pensaba que estaba siendo injusto con él, y que tras casi 6 años, merecía esa segunda oportunidad.

En esa segunda partida, su nick empezó a parpadear y entonces sí me ganó con mucha solvencia. En Playok el nick parpadea cambiando de color si el jugador está haciendo otras cosas en el ordenador, (por ejemplo usar un programa de apoyo=hacer trampas). El análisis reveló casi ningún fallo en su contra. Al final del juego le pregunté si usaba programa y me contestó que me esperaba en el Open de Dinamarca para "darme una paliza". No es el primer sujeto que me encuentro de este tipo. Hace años también un español, (y encima de Barcelona) me dijo (entre otras cosas) que me iba a matar, y le requerí que nos podíamos ver en un Campeonato de España, donde podría intentar cumplir sus graves amenazas.  Le comuniqué la fecha y lugar del próximo Campeonato, donde me podría dar la manta de hostias que aseguraba que me merecía. Ese jugador no ha aparecido hasta la fecha en ya varios Campeonatos de España disputados. Nos podemos hacer una idea de varias cosas con todo esto, una de ellas es que estos esperpentos destruyen el othello de tal manera que hacen que mucha gente no desee jugar en vivo: generalmente no solo son desagradables conmigo, y dado que yo siempre soy educado cuando juego online, evidencian también el mal perder que es capaz de generar un juego como el Reversi, donde cambios de juego súbitos decantan la partida hacia un lado u otro. Hoy estoy hablando de insultos recibidos a título personal, pero otro día podría escribir de insultos presenciados en contra de otros jugadores respetuosos.

Algunos jugadores se creen que el hecho de salir en el ranking WOF les exime de hacer trampas, y aunque no es lo usual, realmente nada les impide "zebrear" como a mi me gusta decir. Las evidencias a favor de que el Danés usó programa son bastante comprensibles, teniendo en cuenta lo que vengo comentando. Al margen de que tal vez por respeto, un jugador no debería ausentarse tantas veces de la partida, (concretamente entre 25 y 30 veces...) resulta cuanto menos sospechoso, especialmente si está en la ventana y justo cuando tú mueves, se ausenta acto seguido. ¿Qué sentido tiene ausentarte cuando te toca mover y ya has visto dónde ha movido tu rival? probablemente para ir a consultar el programa de apoyo (Zebra o Ntest, o el que sea).

Me decepciona que exista gente así, aunque no todos los jugadores de othello van a ser también buenas personas, por desgracia como sucede en muchos ámbitos en la vida. En cuanto a su estatus en el ranking WOF, por alguna razón no participa en los EGPs que se juegan en Dinamarca, pero sí en algunos torneos nacionales de dicho país.

Personajes como él hacen que el othello en su país se vea gravemente perjudicado o dañado, haciendo que ciertos jugadores sencillamente no deseen jugar. En Dinamarca se juega poco. Sospecho que ha sucedido en Alemania, y en menor medida en España. Debemos educar a la sociedad y  proponer a los niños maneras futuras de pasarlo mejor, lejos del alcohol y las drogas. Es como si la cultura enferma que empuja a insultar a los aficionados de un equipo rival (o árbitro) sea tan tóxica que se transmita también para algunos hooligans a los juegos de tablero. Pero la no profesionalización del othello conlleva precisamente esto: que curiosos personajillos que faltan al respeto campen a sus anchas haciendo de las suyas. En cualquier caso me enorgullezco de al menos no ser como ellos y de no faltarles al respeto. Jugadores de othello con problemas mentales también he conocido, aunque en este caso por razones evidentes no voy a hacer ninguna alusión directa a ningún nick, sin perjuicio de que el tipo este pueda tener algún tipo de trastorno. Sí puedo afirmar que he conocido a varios jugadores de othello que a pesar de ser arrogantes, pedantes o insolentes, no me han parecido malas personas. Aunque es cierto que ese tipo de maldad implícita como para hacer el tipo de afirmación que hizo el Mlinde este, revela no solo una psicopatía evidente, sino un nivel de salud mental no muy adecuado.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Estrategias Avanzadas - Capítulo 8

Capítulo 8: Contar al Revés

Empezamos en este capítulo aclarando conceptos quizá más principiantes pero no menos importantes, y a veces poco tenidos en cuenta. Aunque alguna vez lo he comentado en el blog, creo que no está de más hacer hincapié de nuevo en esta idea: Una partida donde tengamos 2 laterales completos, (y más importante si los tenemos completos muy pronto) nos va a garantizar en muchas ocasiones cuanto menos un empate. Aquí hay que definir aun así 2 conceptos, o más bien precisar: 1-Lateral Completo: Se entiende por completo si tenemos los 8 discos de dicho lateral, en total serían 15 discos. Debido a ello es muy probable que podamos hacernos una diagonal, que son 6 discos más, en total 21. Necesitamos 11 discos más para empatar, que probablemente los obtendremos casi sin querer al tener los 2 laterales, más aun si cerramos con blancas. 2-Muy pronto: este concepto es importante. Una esquina muy pronto generalmente vale mucho, y muy tarde vale muy poco, pero solo por lo general. Podemos considerar muy pronto antes de nuestro movimiento 20. Básicamente moveremos 10 veces más, que con los 2 laterales atesoraremos con una facilidad casi insultante los 32 o más discos que necesitamos para ganar. Nuestro rival puede contrarrestarlo, pero es lógico que si disponemos de 2 laterales, nuestro rival como mucho solo va a tener uno completo. 

La regla de los 40 Discos: Norma creada y patentada por mi mismo, útil en partidas rápidas. La regla de los 2 laterales completos sí que la he visto aplicada y la he adaptado de otros jugadores. La idea es que si sumamos 40 o más Discos en el movimiento 25 o siguientes, al quedarnos solo 5 movimientos, si no hay trampas de paridad, deberíamos ganar la partida. La explicación es sencilla y como sucede con el othello, en parte matemática. Claro que habrán posibilidades y juegos donde no se de, pero el rival difícilmente va a voltear más de 10 discos en un movimiento, y si lo hace comprometerá movimientos "futuros", y como estamos en el movimiento 25, no quedan muchos movimientos futuros tampoco para nuestro rival. Esta norma en general es útil como digo, si nuestro rival no debe mover 2 veces, y es todavía más interesante si somos blancas, ya que además terminaremos el juego y la cantidad de fichas que antes nos ha permitido alcanzar el 40, generalmente nos permitirá también lograr al menos el 33. De nuevo encontrar trampas de paridad es importantísimo en el othello, incluso con esta simple norma de conteo. 

Como se ve en el vídeo, la teoría general es infalible y a la vez matemática, y las matemáticas en el othello son clave. Si tenemos lograda una esquina o lateral, nada más complicado tenemos como para jugar desde esa esquina o lateral y acumular discos estables en base a nuestra ancla posicional en la esquina que toque. Es tan sencillo como útil. Por último puede resultar efectivo contar en estas situaciones donde hemos detectado la trampa de paridad y donde somos capaces de preveer el movimiento rival. En todo caso el vídeo refleja una teórica posición de ventaja para blancas, pero con una aplicación práctica no tan fácil de ver, donde una excesiva acumulación de discos (+40 en el 27) pueden dar con una derrota, haciendo que negras mueva 2 veces. Un juego final, que se nos puede complicar por un mísero detalle.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Movimientos Brillantes - Capítulo 1



La concentración juega un papel fundamental en esas partidas en las que debemos escoger la mejor alternativa. Sin embargo, la mejor alternativa no siempre es la más evidente, y el othello propone secuencias, jugadas y patrones en ocasiones no fácilmente determinables con una ideología o estilo de pensar del juego fijo. El reto es conocer cuando debemos cambiar esa manera de pensar, para decidir movimientos brillantes que nos diferencian de los demás. Son precisamente esas opciones que nuestro rival no puede ver ni preveer, las que van a marcar la diferencia en la mayoría de juegos y las que nos van a permitir ganar partidas. Por eso pienso que es aconsejable analizar al rival: cuando jugamos contra jugadores mejores que nosotros, fácilmente nos daremos cuenta de movimientos que nos soprenden o nos llaman la atención. Son sencillamente movimientos brillantes.

El othello es como el boxeo. En la élite hay 2 tipos de jugadores: los extraordinariamente buenos, y los jugadores brillantes. Cualquiera puede llegar a ser extraordinariamente bueno, pero para ser brillante se necesita algo más, un poco de talento natural, un don, magia o cualidades o habilidades especiales. No podremos ganar con facilidad a un jugador brillante si no hacemos este tipo de movimientos, a menudo con una profundidad muy elevada y que no sean comunes o sencillos de ver para jugadores Maestros.

Jugando con superélites me he dado cuenta de bastantes cosas. Con el tiempo he aprendido a pensar como ellos y a analizar sus patrones de juego. Muchos de ellos se centran en uno o varios conceptos, e intentan explotar dichas cuestiones. Un filón de movimientos brillantes a menudo suele ser analizar las jugadas con mucha profundiad,-(más de 6 movimientos)-, consiguiendo con ello ver movimientos y realizar jugadas que para otros jugadores sería del todo imposible. Sin embargo, analizar jugadas en profundidad a menudo lleva mucho tiempo, por lo que suele ser posible solo si los movimientos del rival son fácilmente predecibles. Esto suele suceder a menudo en ciertos juegos, pero no es tan evidente en otros, ya que debemos de ser capaces de ver en profundidad los propios movimientos brillantes del rival.. motivo por el cual la teoría de la profundidad no es la preferida por muchos jugadores. Algunos por tanto, optan más bien por calcar el programa, y en esta línea van los grandes jugadores Japoneses. 

Cuando no somos capaces de determinar qué tipo de movimiento requiere el juego, convertimos nuestras partidas en un azar que no nos interesa: podremos ganar a un jugador de élite por suerte, pero no podremos mantener dicha continuidad cuando aplicando el mismo estilo de juego, no sea el adecuado para ganar esa partida. En este sentido va la teoría japonesa de jugar como el programa, donde te propone ciertos movimientos correctos. Entonces el juego se vuelve aburrido: hay una única manera correcta de jugar (o relativamente pocas). Sin embargo el análisis también se vuelve más tedioso a esos niveles: debemos esperar a que el programa nos revele una valoración de por ejemplo +0 ya que un +2 podría no ser suficientemente preciso. Pero incluso más importante que esto, es el tema de los nodos, algo que muchos jugadores están empezando a analizar con una precisión estadística asombrosa. ¿Que vale más, un movimiento de +0 pero que deje 2 millones de secuencias ganadoras para nosotros y 10 millones de secuencias perdedoras, o un -2 que nos deje 1 millón de secuencias perdedoras y 15 millones de secuencias ganadoras? ¿y si en el segundo caso las escasas secuencias perdedoras son evidentes para el rival mientras que en el primer caso no lo son? Se están empezando a utilizar programas de Inteligencia Artificial para analizar dichas cuestiones, el SaioApp, podría ser un ejemplo, (aunque no tiene exactamente IA).

En definitiva, que ciertos movimientos requieren de una conducta por nuestra parte diferente, siendo muy difíciles de realizar para algunos jugadores, convirtiéndose en un error en muchas otras ocasiones. Como siempre, este artículo no relata el vídeo que con él publico, pero a veces es más adecuado escribir este tipo de artículos más fácilmente entendibles para todo el mundo, ya que me han comentado algunas personas que no entienden bien lo que quiero decir cuando me pongo a hablar de coordenadas. Por desgracia hoy en día son pocos los que leen, y soy consciente de que el hecho de poner fotos o vídeos en el blog implica que entre mucha más gente, aunque sean pocos lo que se aventuren a leer. Aun así y como siempre se ha dicho: jugar al othello sin leer o estudiar, puede llegar a ser muy inútil, y el reto es hacerlo mejor para disfrutar más del juego llegando a un conocimiento de movimientos superior.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Problemas de Othello Japan - 16

Capítulo 16: El Infierno del Oeste


En este problema de nuevo debemos ser capaces de apostar, de elegir por la secuencia ganadora, determinando si debemos dejar el suroeste para el final o ejecutar ya esa ventaja a escasos movimientos de que termine el juego. Precisamente esta es una de las bellezas del juego, en ocasiones muy cerca del final deberemos ser capaces de conocer si debemos o no debemos ejecutar la ventaja en zona. El primer movimiento correcto por tanto en B2 esconde una superestabilización de blancas en A2, por lo que no parece muy intuitivo. 

Sin embargo, mirando un poco más allá, en seguida comprobamos como la defensa lógica de blancas en A2, no es tan potente como parecía. El control Diagonal y la esquina inferior derecha vuelven a ser claves para darnos cuenta de que un acceso nuestro en A1 empieza a dejarnos una clara ventaja en un nuevo Swindle de paridad en el que acabamos en B1. Por tanto, descartada la toma de blancas de A1, B2 empieza a tener más sentido, y son precisamente estos movimientos no tan sencillos los que debemos ser capaces de ver en el juego final.

De modo que es tan sencillo como jugar A1 para mover dos veces y reservar el bloque de abajo para terminar el juego. Una idea firme y obcecada de terminar en B1 nos puede jugar una mala pasada. Debemos ser capaces de tener la flexibilidad mental de ver que lo mismo da B1 que B8, la fila es la misma, y el movimiento en el oeste nos corta una Diagonal ya inútil al haber accedido nosotros en A1, mientras que a cambio nos permite sumar varios discos que nos van a ayudar a ganar. Al final se trata de contar y determinar la casilla final donde debemos jugar, sin mucha más complejidad.

viernes, 26 de octubre de 2018

La muerte del sistema de Semifinales


Uno de los temas más controvertidos, discutidos, debatidos y complejos durante los últimos años, ha sido el cambio de un sistema de semifinales, a un sistema de "Gran Final" dejando a tercer y cuarto puesto para un triste play-off en el que parece que ambos pierden. Los argumentos a favor o en contra son muchos. Voy a explicar en este artículo los argumentos a favor de liquidar el sistema antiguo de semifinales, en favor del sistema de Gran Final. Sin embargo, antes de aventurarme a comentar los aspectos positivos de hacerlo así, confesaré que yo prefiero el sistema de semifinal y final. La razón es que condenas a los jugadores a hacerlo extraordinariamente bien, pues solo les vale ser primero o segundo para poder optar a la final, lo cual en ocasiones va a ser prácticamente inalcanzable para jugadores que sean incluso Grandes Maestros Internacionales. Aclarado este inciso, y reconociendo mi opinión, explicaré los 3 motivos que conducen a proponer el sistema que anula las semifinales. 

Antes de empezar a detallar los puntos, debo mencionar que este artículo está basado en la actual estructura de EGPs (Europeos) así como en ciertos casos el Campeonato de España, que adopta la misma estructura. En el WOF sigue habiendo semifinal, y que haya o no semifinal es todavía hoy un motivo de intenso debate dentro de la comunidad de othello. Aclarado este punto, paso a detallar los puntos a favor de suprimir las semifinales.

1- Tiempo limitado y aprecio a jugadores intermedios (o a todos). Uno de los asuntos a cuestionarse cuando se organiza un torneo de othello es el de como organizar el tiempo. Lo ideal es maximizar el número de juegos, ya que usualmente los jugadores se gastan dinero en viajar para jugar. Sin embargo, en torneos de 2 días, se suele dejar parte de la tarde libre para que los jugadores puedan embarcar al avión con comodidad. Esta limitación temporal es todavía más evidente en campeonatos que duren un solo día. Así que el othello está a menudo sometido a recortes de tiempo, y el primero de ellos es el del propio contador, donde en los Europeos se juegan los juegos a 25 minutos por jugador, y en ciertos Campeonatos nacionales a 20 minutos, intentando así proponer mayor número de partidas. El problema surge cuando en ciertos eventos únicamente participan 8 o 9 jugadores, donde parece que tiene sentido jugar 8 rondas exclusivas, con fin de no repetir emparejamientos. En esos casos, sí hay tiempo para jugar una semifinal, y es lo que se suele hacer. Habitualmente, 8 rondas es lo máximo que da de tiempo para jugar en un día, teniendo en cuenta que hay que cenar, desayunar y comer, y por tanto dejar tiempo para ello. Sin embargo una tan baja participación no es lo usual, por lo que a menudo nos encontramos en un escenario con 20, 30 o más jugadores. En dichos casos la tentación es alargar el número de rondas con tal de que todos los jugadores jueguen, llegando a jugarse entre 11 y 13 rondas, en 2 días. En un día se juegan a lo sumo 8 rondas, mientras que el segundo día se debe terminar antes para que los jugadores puedan volver cómodamente a su país de origen, por tanto el segundo día no se podrán jugar 8 rondas. De ahí lo de eliminar las semifinales: Si hay semifinales, los jugadores que quedan en quinta posición hacia atrás, juegan sustancialmente menos que los primeros 4, que habitualmente podrían jugar la final al mejor de 3, pero en ocasiones también se ha llegado a jugar la semifinal con el mismo criterio. Mi propuesta va encaminada a un sistema de Playoffs entre las posiciones pares, aunque esa solución no gusta, ya que a menudo se entiende que por ejemplo el jugador decimosexto no tiene interés en luchar por el decimoquinto puesto, pero sí podría ser más interesante que jugara contra por ejemplo el quinto e intentara batirle con efectos en la clasificación, (y de ahí el punto 3). Con esta solución se permite a todos los jugadores jugar un mayor número de partidas, en perjuicio de los primeros 4 jugadores, que van a tener que ver como un tercer puesto carece prácticamente de valor. (Por ejemplo en la Segunda División de Fútbol Española, considero que es más emocionante con el sistema actual de playoff, que como estaba antiguamente, donde quedar cuarto era lo mismo que quedar décimo). Aquí sucede pues, algo similar. 

Mia Sugawara, reciente campeona del mundo

2-  Ausencia de vaciles (wipe-outs, disputas..): Se ha demostrado que el hecho de eliminar la semifinal, provoca una mayor competitividad para todos. En ciertos casos, ciertos jugadores aprovechan que están por ejemplo en primera posición y de que matemáticamente ya se han clasificado para las semifinales, para regalar sus últimas partidas. El othello es un juego que requiere de un terrible esfuerzo y desgaste mental, y es en cierto punto lógico que un jugador que ya está en puestos de jugar la semifinal, decida ahorrar energías y esforzarse un poco menos en las últimas rondas. Esto da lugar a menudo a resultados extraños en ciertos torneos con semifinales. En definitiva: jugadores de posiciones intermedias o que luchan con sangre por la codiciada cuarta plaza, pueden ver como los que están por arriba no les hacen un favor al verse ya clasificados, (igual que puede suceder en las últimas jornadas de Liga) y es más: en ciertos casos incluso los jugadores ya clasificados pueden hacer cábalas acerca de si les interesa dejarse perder o ganar para evitar o dejar fuera a jugadores que no les interese enfrentarse a ellos en la semifinal o final. El hecho de que la semifinal suele ser primero contra cuarto y segundo contra tercero, les ayuda en este sentido. Liquidando directamente la semifinal se evita este problema. A mi no me gusta que se dilapide una fase de un torneo porque ciertos jugadores no sean competitivos al final, pero es una solución tajante y útil. Sin semifinal, solo les vale ser primeros o segundos y eso a menudo únicamente puede conseguirse si luchan en todos los juegos. No pueden despistarse. En cambio cuando hay semifinales, ciertos jugadores intentan wipe outs en ese ahorro de energía o de pretender pasar el rato riéndose, provocando en ocasiones situaciones negativas, bien si el wipe out sale mal porque pierden permitiendo a otro rival entrar en posiciones altas, o bien porque si les sale bien el jugador que ha perdido no se lo suele tomar muy bien, especialmente porque sabe que en otro caso no se atrevería a hacer dicha jugada. 

3- Competitividad y análisis: Por último, la inexistencia de sistemas de semifinales a menudo implica situaciones también interesantes, como por ejemplo que el jugador que está en sexta posición gane o empate contra el tercero, evitando que este último acceda a la final. En el sistema suizo, las batallas finales en las 11 o 12 rondas suelen ser bastante equilibradas, permitiendo que ciertos jugadores de élite no puedan meterse en la final. Además, (y aunque este tema es más controvertido) resulta más sencillo prepararse a un rival para la final, que a varios. Con el antiguo sistema de semifinales, debías estudiar a 3 jugadores, al que se enfrentaba contigo en la semifinal, y a cualquiera de los otros 2 que podía llegar a la final. Con el sistema de Gran Final, puedes apostar por un jugador (normalmente el favorito) y analizarle a conciencia, ahorrándote el quebradero de cabeza de estudiar literalmente el triple.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Estrategia - Capítulo 4

Capítulo 4: Patrones y nombres de las aperturas

En el tema de las aperturas siempre estoy tentado de llamarle a los artículos por Aperturas en vez de por "Estrategia". Sin embargo en este caso aprovecharé el artículo para dar salida a un vídeo acerca de los animales relacionados con las aperturas. En algunos casos, por lo que respecta al caso español, las aperturas se han llamado también "saques", o "salidas", y en ambos casos significa lo mismo. En este artículo menciono algunos puntos de interés sobre las mismas. 

Las aperturas generalmente tienen 3 nombres. Los 3 primeros son los siguientes: Perpendicular, Diagonal y Paralelo. No hace falta que diga de donde vienen esos 3 nombres, pero sí añadiré datos interesantes al respecto. En Perpendicular y en Diagonal, la valoración es la misma (+0) mientras que en Paralelo, el Zebra la valoraba en -6 para blancas, y como vemos en la imagen, el Saio con el libro de 10 Gigas, la valora incluso peor. Un saque en Paralelo deja a blancas vendido con un hipotético 36-28 de entrada, algo absurdamente arriesgado para un primer movimiento. Podemos probar. Siempre he dicho que los jugadores de othello que han jugado el paralelo por costumbre, son muy diferentes del resto: es posible que nunca lleguen a ser grandes jugadores, dado que están tirando a la basura casi todas sus partidas con blancas. 


A partir del primer nombre ya mencionado, tienen un segundo nombre de acuerdo a animales. Algunos de ellos son: Mapache, Escorpión, Gato, Vaca, Caballo, etc. El nombre viene lógicamente de la forma que tiene la figura sobre el tablero, normalmente de acuerdo al color de negras. El Othello es un juego bonito por la forma de disposición de fichas en el tablero, perfectamente ordenadas, que transmiten cierta energía en esa representación visual tan abstracta. Adicionalmente, ciertas aperturas llevan el nombre de figuras, por ejemplo: Piruleta, Chimenea, Rayo luminoso, y un largo etcétera. Por último, las aperturas llevan el nombre de los jugadores tradicionales más veteranos y laureados, alcanzando el máximo nivel de desagregación, y siendo un honor para muchos de ellos. Algunos ejemplos: Tanida, Berg, Nicolet.. en ciertos casos además, se añaden los nombres de ambos jugadores que disputaron un duelo magistral, histórico y épico con esa apertura entonces desconocida.

Recuerdo mantener una conversación con un suscriptor de mi canal que no entendía por qué ciertos movimientos de ciertas aperturas eran correctos, (por ejemplo en el caso del paralelo no es evidente). No entendí bien su pregunta, y para contestar ciertas dudas, debemos primero valorar y analizar de qué movimiento estamos planteando la duda. Yo entendí que me hablaba más bien del juego medio (a partir de los movimientos 10-15) en vez de en la apertura. Este es un asunto que puede molestar o no gustar a la gente: no hay secreto respecto de las aperturas, hay que saberlas de memoria y punto final. Sucede también en otros juegos como el ajedrez, y para ser buenos jugadores no tenemos más que memorizar aperturas aceptables. Si una apertura no tiene nombre de animal, ni de persona que la haya jugado, muy probablemente sea muy mala. Podemos innovar, y es algo que me gusta hacer, pero de ello ya he hablado ampliamente en el blog y probablemente lo seguiré haciendo. Como vengo comentando: Algunos jugadores dedican cantidades ingentes de tiempo a memorizar aperturas, (8 horas diarias) pero en mi opinión eso no es necesario, ya que seguirás estando lejos de competir con el rival que dedique 12 o más horas al día. El othello es un juego muy jugado por asiáticos, una sociedad ultracompetitiva donde el segundo puesto es un fracaso, y allí la gente no se anda con tonterías, les gusta mucho memorizar. Algunas pautas en este sentido hablan de que por ejemplo en el caso japonés, los hiraganas les permiten tener más espacio cerebral para estas cosas, aunque es otro tema controvertido y quizá de futuro debate. Como he dicho a menudo, si jugamos siempre el mismo rango de aperturas, no nos hará falta estudiar demasiado, y podremos ser unos jugadores bastante solventes jugando ese tipo de aperturas y ahorrando un tiempo descomunal. El problema será que los rivales nos conocerán ya, y tratarán de buscarnos algún punto débil en el juego medio. 

Por último, se habla de libro de aperturas, como el rango de aperturas que nos sabemos. Algunos jugadores lo anotan en documentos de texto, y especifican que se conocen de memoria 10,15, 20, 300 folios con movimientos de aperturas. Otros jugadores como yo, las contamos por avances en el juego. Por ejemplo, un jugador nos podría decir que su libro más largo de aperturas cuenta hasta el movimiento 30, al saberse X juegos enteros. En mi caso me sé unas cuantas hasta el movimiento 20-22, y como es lógico van bajando progresivamente el resto. En general, diría que me se casi todas las aperturas habituales (no malas) hasta el movimiento 10.

viernes, 19 de octubre de 2018

Comentando las normas - Parte II

La problemática de ciertas transcripciones

Quizá no voy a abarcar hoy aquí todas las situaciones que se pueden dar con las transcripciones mal anotadas. Desde fallos de cuadre, pasando por movimientos ilegales o resultados que no cuadran, se pueden dar distintos casos. Lo habitual es omitir o repetir movimientos, aunque en ocasiones no afecta al cuadre. En muchos casos suponen horas por parte de los directores del torneo para tratar de reeditar una partida descuadrada para que adopte el resultado anotado. En mi opinión y con carácter general, se debería establecer un protocolo a través del cual se de audiencia (vía e mail) a los interesados, para tratar de esclarecer lo que sucedió en la partida, si se desea transcribirla. Si ambos resultados difieren, o en ciertos casos, apostaría por la anulación, como comentaré al final.

1- Que la suma total del tablero sea diferente a lo anotado. Mientras el tablero permanezca, se puede volver a contar y corregir el error. Hay jugadores que no deshacen el tablero después de terminar, (yo soy uno de ellos), otros lo deshacen nada más terminar para así ahorrar trabajo al siguiente jugador. Mi teoría es que el tablero es más adecuado que lo deshaga el siguiente jugador, así mientras este no tome acción en la mesa y no se empiece a disputar la siguiente ronda, los anteriores jugadores siempre están a tiempo de volver a contar. Este es el motivo por el cual no me gusta deshacer el tablero. También me gustaba en el pasado hacerle una foto, y algunos jugadores lo hacen, como recuerdo, de la posición final. "La estética del othello" le suelen llamar algunos. Aunque a mi me parece interesante, no lo hago ya que en caso de una victoria grande por mi parte el otro jugador se puede sentir molesto por ello. No es habitual, pero igual que hay jugadores en internet que se ponen rabiosos por perder juegos a 1 minuto, en torneos quizá hay jugadores que se sienten molestos si tomas demasiada interacción con ellos o con el tablero, especialmente si han perdido. Es mejor ser discreto una vez termina la partida, el comportamiento en torneos es también motivo de varios debates en mi blog.

2- Que cuando se reconstruye la partida, da un resultado diferente del anotado. En ese caso el director del torneo tiene un gravísimo problema si ese resultado da victorioso al jugador contrario del que está anotado. Aquí se abren un abanico de posibilidades distintas: 1- Algunos directores de torneo optan por traspasar las partidas antes de que acabe el torneo, así si eso sucede, están a tiempo de requerir a los 2 jugadores para que traten de dar explicaciones, reconstruir la partida o cotejar las partidas. 2- Las normas en ocasiones señalan que precisamente por este motivo deben los 2 jugadores transcribir la partida, de manera que existan 2 transcripciones de la misma partida. De esa manera, si existe una hoja que no cuadra el resultado, el director del torneo puede posteriormente sin requerimiento de ambos tratar de deducir en cual de las 2 hojas existe el error. En la mayoría de casos, así es como solucionará la situación. En ciertos casos, (como me pasó a mi una vez) simplemente anotas el resultado al revés, (por ejemplo 34-30 anotas 30-34) y es sencillo darse cuenta del error si cuadra un 34-30. Puede pasar aun así, que las 2 transcripciones sean caóticas y no cuadre nada y a la vez no hayan movimientos ilegales, en ese caso la partida se debería anular, aunque el criterio tiende a ser que prevalezca el resultado anotado en las 2 hojas, que al menos, sí debe coincidir.

Debido a lo que comento en este segundo punto, resulta comprensible el darse cuenta de por qué se requiere que 2 jugadores a la vez anoten la transcripción de la partida. Una única transcripción da pie a que pasen cosas raras, o un jugador anote algo raro, o anote un resultado correcto y una transcripción incorrecta creando dudas futuras sobre la partida pasada y no siendo nadie capaz de reeditarla, (perdiéndose la partida). De ahí mi lógica de: "partida perdida, partida anulada". Sin embargo eso no se suele dar, y el criterio general suele ser el de imputar el resultado independientemente de que la partida ya no se pueda recuperar, de manera que los directores de torneo se aseguran de que al menos en las 2 hojas, el resultado sea el mismo.

El no cumplimiento de las normas de transcripciones de los jugadores trae varios problemas: 1- Algunos jugadores se guardan la transcripción para si mismos y no las comparten. Tiene sentido que lo hagan y están en su derecho, aunque quizá lo mejor sería hacerle una foto a la transcripción y pasarla luego (¿pero da pereza no?). Se fían de que la hoja de su compañero sea la correcta. Pero imaginemos que su compañero por error (y sin mala fe) comparte una hoja en la que él gana cuando en realidad ha perdido. El jugador que no comparte su transcripción posteriormente en su casa comprueba como el año 20X8 perdió una partida contra el rival W. "¿Pero no le gané ese año?" Entonces acude a su transcripción y comprueba que en efecto le ganó, pero en las estadísticas públicas figura una derrota. No hace falta que siga explicando el perjuicio o el inconveniente que ello supone. 2- La transcripción por Live-Othello, por lo que he visto en la práctica libera a uno de los 2 jugadores de anotar, lo cual no me parece justo. Una mala transcripción en Live othello puede ser muy cachonda si el jugador que transcribe está a la vez corrigiendo desde una pantalla de ordenador. Mientras que si eso te sucede en una partida pierdes tiempo anotando en el papel, cuando lo haces en la tablet, estás jugando con la tablet un rato mientras tu rival no sabe bien qué haces. 3- Por último la transcripción a través del juez suele ser un sistema en el cual el juez cuenta los discos y su hoja tiene digamos más valor. El conteo cuadra con lo que él anota, y no hay mayor inconveniente, aunque no suele ser habitual que haya un juez en todas las partidas y por ello se deben cuidar estos detalles.

Además, el jugador que no comparte la transcripción está forzando al que sí lo hace a reanotar o hacer fotos a todas sus partidas, lo cual tampoco es del todo justo. Es importante tener claras las normas de transcripciones para evitar este tipo de conflictos. A partir de aquí, las hojas también pueden revelar errores de movimientos prohibidos, incluso por los 2 bandos, haciendo imposible saber quién sería el ganador de esa partida, por lo que de nuevo la anulación debería estar presente, bien a disposición del director del torneo cuando las repase, o bien a solicitud de uno de los 2 jugadores si considera que el otro ha llevado a cabo actuaciones raras como hablar durante la partida, (en teoría prohibido). Aconsejo anotar este tipo de cosas en la hoja de anotación, para que el director del torneo tome medidas al respecto. Por ejemplo: "En el movimiento 36 se ríe y me dice que soy muy malo", pues eso se anota. El director del torneo cuando lo vea lo más probable es que para evitar la disputa no haga caso al respecto, pero creo que aun así es importante mencionarlo y dejarlo por escrito, ya que las hojas se suelen guardar y los jugadores que tienden a hablar en las partidas son siempre los mismos por lo que si existiera una base de datos con los "feedbacks" de manera pública o a modo de whistleblowing, se terminaría sabiendo qué tipo de jugadores son conflictivos.

Por último si todo esto no es posible, si no se puede recuperar la partida, y si no hay consenso, propondría la anulación en los siguientes casos: 1- 2 Resultados diferentes, con uno de los 2 jugadores que no quiere firmar, o confiesa un resultado contrario, 2- Mismo resultado pero con errores en las 2 transcripciones que no permiten reconstruir la partida,  3- Mismo resultado pero que da como ganador al jugador contrario, 4- Mismo resultado pero con distinto resultado en las 2 transcripciones. En todos estos casos si no hay acuerdo, creo que se deberían anular los juegos, y dejar quizá de margen 1 hora en el torneo para intentar tratar estos asuntos, o simplemente que se mantenga el resultado del torneo, pero con la partida anulada. Es decir, en el peor de los casos si esa partida es una final (árduamente improbable por otro lado ya que la suele transcribir el juez de silla) lo que significaría es que se daría por ganador a uno de los 2 con el resultado cierto, pero posteriormente esa partida sería eliminada y anulada y no constaría a efectos de Elo.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Comentando las Normas - Parte I

Y mejorándolas con mi opinión :-)

O al menos esa es mi intención, dar la opinión de las normas en torneos. Iré publicando distintos artículos según vaya recogiendo artículos con las normas. Leerlas las he leído ya varias veces y desde distintas fuentes. Básicamente hay 3 grupos de reglamentos que me he leído: Las primeras y más rigurosas son las normas que nos encontramos en el torneo mundial WOC, (World Othello Championship). Las siguientes están basadas al menos parcialmente en dichas normas. 

En segundo lugar tenemos las normas de los torneos Europeos, que son las que paso a indexar aquí. No se por cuanto tiempo estará disponible esa página, pero de momento la copio. Creo que a pesar de no actualizar una página, es positivo que siga existiendo, como bien puede suceder con el blog de Jorge o con mi propio blog si no puedo seguir escribiendo, por lo que descarto borrar este blog ya que aunque en el futuro no lo actualice, podrá seguir siendo un punto de información para todas las personas que deseen consultarlo. 

En tercer lugar tenemos las normas del campeonato de España (y de los campeonatos nacionales en general), que en mi opinión y modestia a parte, no es porque sean nacionales propias pero las normas españolas me parecen las más completas que he leído, su redacción es precisa y bastante adecuada a lo que debe ser un torneo. Combinan brevedad con precisión. No considero que la brevedad deba ser un requisito a tener en cuenta a la hora de elaborar unas normas, puesto que no podemos sacrificar justicia en favor de simpleza, aunque con el tiempo se ha tendido a tratar de desarrollar las normas lo más breves posibles para que sean de fácil y rápida comprensión por jugadores nuevos en un juego como es el othello, que está en crecimiento y que constantemente participan nuevos jugadores en los torneos. 

Sorprendentemente, las reglas dedican gran parte de su contenido a postular sobre distintos sistemas de desempate y de desarrollo de los juegos, clasificando por round robins y/o sistemas suizos, desagregando semifinal y eliminándola en función del número de participantes. La idea es que si juegan por ejemplo 10 jugadores, se pueden disputar 9 partidas en un día y el siguiente se juega la semifinal. Sin embargo al jugar 12 participantes, se juegan 11 rondas y liquidan la semifinal y se juega directamente la final. Esto beneficia a todos: ya que los jugadores que no tienen opciones de jugar la semifinal, pueden jugar más partidas. Sin embargo perjudica a los jugadores que parcipan en torneos con menos de 9 jugadores y no pueden jugar la semifinal, al no dejarles jugar más juegos. La idea es que en la práctica se jugará la semifinal igual cuando se repitan ciertos juegos en las últimas rondas, por lo que se decide prescindir de esa fase, lo cual no me parece bien por algo que ya he comentado en el pasado y que más adelante volveré a insistir. (En general, pienso que cada torneo de un mismo campeonato debería ser a nivel logísitico sustancialmente igual, ya que lo haría más justo).

Es importante descatar que en un día se estima que se pueden jugar 9 partidas como máximo, aunque las normas creo que explícitamente no se refieren a ello. Creo que es crucial que en las normas queden claras las partidas mínimas a disputar en un día, aunque eso implicaría fijar otros asuntos: 1- Fijar el riguroso horario para que puedan cumplirse las partidas mínimas al día, y 2- Fijar el tiempo por partida. Por ejemplo, para mi las partidas a 30 minutos son lo ideal, pero cada ronda podría demorarse más de una hora teniendo en cuenta el tiempo entre partida y partida, por lo que lo más práctico en los torneos es fijar el tiempo por partida entre 20 y 25 minutos. En Japón he visto una modalidad de 20 minutos +30 segundos o 1 minuto cuando se acabe el tiempo, aunque normalmente en el othello el tiempo suele ser muerte súbita, por lo que ya se estaría cambiando una regla relativamente esencial. No obstante con esa norma, se ahorran toda la problemática de perder por no tener tiempo para voltear fichas o problemas derivados del despiste de no darte cuenta del tiempo límite. Aun siendo pocos jugadores (por ejemplo 4), me sigue pareciendo interesante que no se jueguen juegos a 30 minutos porque jugarlos a 20 puede implicar que se pueda lanzar un triple Round Robin (todos contra todos) y al final limitas el tiempo de cada partida para jugar más en un día.

Debatir sobre las normas y/o crearlas implicaría crear detrás de ellas una estructura de aplicación de las mismas. Las normas no sirven de nada si son un papel mojado que se puede incumplir a discreción, por lo que desarrollar unas normas es algo más complejo que simplemente redactarlas: se debe también de tener la estructura institucional detrás capaz para modificarlas y hacerlas cumplir, cosa que por ahora no existe y por ello todos los intentos de creación de normas en vez de aplicarse de forma rigurosa y procedimental, quedan muy a discreción o en perjuicio de la persona que las incumple, lo cual no es justo. La redacción y aplicación de las normas, debe ser en el seno de un acuerdo democrático, por ello es importante que exista una base de datos con todos los jugadores de othello para que los mismos puedan votar si es preciso la aprobación o enmiendas a ciertas normas, o cuanto menos, que puedan conocer las decisiones por ellas tomadas. Si tu ves publicaciones de que han sancionado a un jugador, seguramente percibirás el torneo como algo más importante, y te dará la sensación de que existe cierta justicia y trato equitativo. Lo contrario es lo existe en la actualidad, y lo que no se puede consentir bajo ningún concepto es ser injustos con ciertos jugadores por no ser buenos o no tener un nombre conocido en el panorama internacional.

Así que aunque las normas están bien, y en el WOC parece que se cumplen a rajatabla, en ocasiones en la práctica en torneos con menor participación se da cierto trato preferencial a ciertos jugadores que por jugar en más torneos parece que gozan de dicho privilegio, en detrimento de jugadores no tan habituales. Tiene sentido lógico si pensamos que el jugador no habitual no viaja por Europa a menudo, y que si se penaliza al jugador clásico que sí viaja por europa, su decisión de no viajar más y no participar si se siente molesto por una decisión en su contra, perjudicará en futuros torneos a nivel del número de participación de jugadores, es decir: pesa más su opinión básicamente porque ha participado o va ha participar en el futuro en más torneos de othello, lo cual en mi opinión no me parece justo, pero lamentablemente en la práctica a nivel de aplicación de reglas e incluso de modificación, se lleva a cabo este pragmatismo que busca no "perder" jugadores habituales. El problema es que quizá no favorecen que entren nuevos jugadores. Esto me recuerda a la paradoja de los juegos online, que la comentaré en el Anexo 1, al hablar de Playok como ejemplo.

viernes, 12 de octubre de 2018

El Othello: ¿El juego que mataron los frikis?

Parte I

Artículo polémico pero no por ello pienso que menos interesante y tampoco cierto. Debo reconocer que al principio había titulado el artículo sin los interrogantes, sin embargo no voy a ser yo el que entierre al othello y haga una rotunda y tan osada afirmación. Así que lo he dejado como una pregunta para hacer autocrítica con la idea de tratar de analizar, cuestionar y solucionar problemas en la difusión de este genial juego. Aunque motivos por los cuales su desarrollo no ha cuajado (que no crecido) durante los últimos años hay muchos, aquí voy a hacer hincapié en algunas ideas sueltas. 

A parte de algunos temas que he desarrollado en el pasado o desarrollaré en el futuro, en estos artículos haré referencia a 2 cosas que me indignan bastante sobre algunos jugadores del panorama del othello internacional. Como siempre, no voy a mencionar nombres de ninguno de ellos, quién se quiera sentir aludido con lo que aquí voy a comentar, es libre de hacerlo. También es libre de analizar su propia conducta, así como de cuestionarse si estoy en lo cierto o si no soy lógico con mis argumentos o si debería cambiar algo en su forma de actuar. Aunque no pretendo ser exhaustivo en este artículo, sí voy a intentar en la medida de lo posible hacer de su propio abogado y también defender su posición, al menos mínimamente. Con esto pretendo cuanto menos ser justo con ellos, aunque nada me impediría dejar la referencia en la connotación negativa de su actuación. Por último, como me parece interesante este artículo, no descarto ampliarlo en el futuro con otros.

2 Cosas me indignan de ciertos jugadores

Punto 1: Empiezo por la que menos. Me indigna que se gasten cantidades de dinero relativamente elevadas en viajar para participar en eventos de Othello, pero que sin embargo no depositen un hipotético euro en un fondo común para intentar hacer crecer la comunidad. El contenido económico es cuanto menos, complejo, y para ser completamente justo y aportar toda la información, debería redactar otro artículo a parte. Para empezar: 1- Conozco jugadores que sí se han gastado su propio dinero en invitar a amigos u otros jugadores que sin ser amigos han considerado relevante que participaran, y 2- Desconozco si los jugadores de othello llevan años aportando dinero a un fondo común para fomentar el juego (aunque sería un fondo secreto porque a mi no me han requerido nada). Las cuotas están incluídas en el precio de entrada a un evento, aunque en la mayoría de casos dicha entrada se utiliza para financiar el evento, y en ocasiones el excedente, se reparte entre los ganadores. No me parece mal, pero sí que destacaría la obligación de aportar cada jugador anualmente una cuota, bien sea 10, 20 o 50 euros. (Lo ideal sería empezar por poco e ir subiendo). 

Los problemas estructurales se evidencian aquí. No debería existir debate acerca de que la comunidad de othello debe financiarse al menos privadamente, (si no obtiene ayudas públicas). El modo, precios, condiciones, etc, eso sí puede ser objeto de debate. El problema es que si ni siquiera nos ponemos de acuerdo en lo que tenemos que hacer, difícilmente vamos a hacer algo. Es como ir a nadar y no saber cómo nadar bien. Una vez sepamos como hacerlo, podremos hacerlo o no, querremos hacerlo o no, pero al menos la idea inicial y la base, la tendremos. Con esto sucede lo mismo: si no hay consenso acerca de lo que debemos hacer, difícilmente podemos llegar a acuerdos y hacer crecer al othello. 

En cuanto a los viajes, debemos ser conscientes de que no solo implica un gasto en avión, sino también en hoteles. A eso hay que añadirle el gasto en comida. No menos quizá de 300 euros por viaje, siendo en algunos casos hasta más de 700 euros según mis cálculos. Mi viaje a Madrid en tren y mi posterior vuelta, con 2 noches de hotel, ya me salió por unos 400 euros. Si tuviera que viajar más lejos, todavía me costaría más dinero. No hablo ya de una semana en el caso de un campeonato mundial, donde el gasto calculo que puede ascender fácilmente a 1000 euros. Pues bien, me resulta ridículamente insultante que ciertos jugadores se gasten esas cantidades anualmente, (e incluso en algunos casos mucho más) y no sean capaces de aportar lo que para ellos serían 50 míseros euros, a un fondo común que permita desarrollar actividades de fomento del othello (ver "propuestas del destino de los fondos" más abajo).

Y ahora aquí voy a autoresponderme. Esos 50, 20 o 10 euros anuales no son mi dinero, y cualquier jugador estará en su derecho de decirme que puede gastarse 2000 euros en un viaje y no aportar 10 euros porque o bien lo considera inútil o bien no le da la gana. Es su dinero y en la sociedad capitalista en la que estamos cada uno hace lo que quiere con su dinero sin tener por qué dar explicaciones de ningún tipo. Aunque, si me permitís la concesión, es,-cuanto menos-, éticamente reprobable. 

También existen fallos de coordinación. Yo mismo podría simplemente ir jugando eventos a nivel Europeo y viajando, pero no se me podría ocurrir hacer todo esto que vengo comentando. Es más: aunque se me ocurriera y lo propusiera, todavía deberíamos decidir quién constituye la asociación y cómo se gestiona. Creo que se debería debatir, evidentemente en inglés, hasta llegar a un acuerdo al respecto. 

Por otro lado no sé seguro al 100%  si están aportando dinero (tal vez en negro) con algún fin. Lo que sí sé es que he participado en varios eventos y a mi no se me ha propuesto (que no exigido) aportar ninguna cuota anual a ninguna asociación. Así que, estamos equivocados si creemos que los jugadores que viajan deben ser los únicos que financien la estructura económica, (estructura por ahora, aparentemente ausente, y por tanto como cualquier institución que carece de economía, carece en su esencia también).  Cada jugador debería aportar una cuota anual, ya bien sea de 10 o 20 euros. Sin embargo sí resulta comprensible que un jugador que no tenga dinero para viajar, no tenga tampoco fondos para aportar. 

Aquí de nuevo nos encontramos con varios problemas. El primero de ellos consiste en responder quién va a gestionar esos fondos. Una decisión salomónica sería dejar que se encargarn los jugadores promotores, que podrían ser varios jugadores que aportaran por ejemplo 100 euros cada uno (en vez de por ejemplo 20) y eso les diera derecho a iniciar la gestión. Por supuesto, la escritura social debería ser también obligatoria. Me consta que en países como francia, alemania o suecia, es casi tan fácil o más constituir una sociedad de este tipo que en españa. Sin embargo se necesita voluntad y por supuesto algo de tiempo, mencionado en el Punto 2. (Mención a parte otros escollos como son los honorarios a fedatarios públicos o registradores mercantiles, que pueden ser caros, aunque como vengo comentando, con voluntad y conociendo el importe, se pueden pagar entre varios jugadores).

Por último, el importe debería dar derecho a votar o bien a proponer en prorrata a la cantidad aportada, el destino de los fondos aportados. Las propuestas del destino de los fondos podrían ser las siguientes: En primer lugar y si cada jugador aportara 20 euros, de 200 participantes en un EGP completo, se obtendrían 4000 euros, sin considerar aportaciones nacionales a parte, ya que si cada asociación hiciera lo mismo a nivel nacional, podría aportar también "algo", (es evidente que entonces los jugadores podrían pagar el doble, o dos veces). Con ese dinero podríamos comprar una cámara (o varias), y retransmitir en directo algunas partidas, prescindiendo del ya obsoleto (aunque no por ello inútil) Liveothello. Retranscribir una partida en directo a través de youtube tiene innumerables ventajas, que no voy a detallar ahora mismo. Sus mayores detractores argumentan que entonces alguien que llegue tarde no ve el inicio del juego. Este argumento es el más utilizado y me parece que también el de menos peso, (sino es que es el único argumento). Si tu llegas a ver cualquier evento tarde, es obvio que te pierdes el inicio, igual que puede suceder si vas al cine tarde o si ves un evento deportivo tarde. Por otro lado: la transcripción podrás verla en diferido, por lo que si lo deseas no te vas a perder nada. Retransmitir en youtube implica directamente dar a conocer el othello a muchísima gente que no lo conoce. Cuando creé mi canal de youtube, creía que solo me seguirían jugadores de othello o jugadores que hubieran jugado alguna vez al juego. Mi sorpresa está siendo ver que más de la mitad de mis suscriptores no han oído hablar nunca del othello, y les estoy introduciendo en el juego. Tener un canal de youtube con los eventos que se retransmiten en Europa, debería ser algo obligado hoy en día, en pleno año ya 2018. Lo triste es que si se hubiera empezado a hacer en los años 2010 o 2012, el crecimiento estoy convencido de que habría sido espectacular, coincidiendo también con el crecimiento y auge de youtube. A 4000 euros al año de 200 aportaciones de tan sólo 20 euros, en 10 años, con intereses acumulados, podrían tener hoy un stock de fácil 60.000-80.000 euros, con lo cual podrían darle un impulso bestial al othello, a nivel de organización de eventos o de invitar a jugadores. Evidentemente no todo es tan fácil: tener en un canal de Youtube implica gestionarlo, pero os puedo confirmar que únicamente se pierde tiempo al crearlo. El mayor handicap es editar los vídeos, si los vídeos se suben tal cual sin editar como es normal al ser eventos en directo, realmente el esfuerzo para subirlos no es ninguno. De hecho, con un teléfono móvil adecuado y un palo de Selfie, ya se podría grabar algo. Aquí vemos un intento por grabar un juego, lo cual no puedo evitar aplaudirlo y alabarlo. Me parece correctísimo, aunque surjan errores (se corta al final), no hay problema. El próximo saldrá mejor. Pero si no hay próximo, entonces sí hay un problema. 


Otros destinos de los fondos comunes pueden ser el invitar a jugadores (por algún sistema, como por ejemplo por sorteo o por ser jugadores revelación) a un evento. Esto, es evidentemente más caro, pero se puede hacer subvencionado, por ejemplo pagarles a ciertos jugadores un 50% del precio de transporte. Por último los fondos también se pueden destinar a jugar otro torneo agregado a nivel Europeo, o, -por qué no-, a remunerar de alguna manera el tiempo que dedique la persona que gestione el canal de youtube, los fondos en general, o cualquier otra función en el seno de la organización. 

Acabo de nuevo destacando y remarcando que cada persona es libre de hacer con su dinero lo que quiera. Pero resulta llamativo que se gasten grandes cantidades anuales y no exista un mínimo de coordinación entre varios jugadores para constituir un fondo común. Fondo común donde todos deberíamos colaborar. La condición de socio nos debe otorgar cuanto menos, derechos de voto. Existen aquí más y más argumentos en contra de lo que estoy proponiendo pero ahora no voy a entrar en todos ellos, (más adelante sí) ya que no quiero que el artículo sea demasiado largo. Uno de los argumentos más utilizados es el de por qué iba a aportar dinero por ejemplo un tal Sergio de España, si únicamente participa en un torneo anual, o directamente lleva 5 años sin jugar un campeonato. Bien: precisamente esta es una de las ideas para aportar a un fondo anual. Una aportación relativamente pequeña de por ejemplo 10 euros al año, es más bien algo simbólico, pero que en agregado puede ser mucho, (realmente 200 euros de tan solo 20 personas es más que nada). La aportación anual tendría un significado de compromiso con esa persona en relación con el mundo del othello. Más allá de su palabra, el que aporte, significa que está en activo, aunque no juegue. Si un jugador no juega nunca y además no aporta dinero, es más sencillo que se desvincule y desee no jugar más. Motivos que hacen que jugadores en el pasado hayan jugado y de repente dejen de jugar o participar en torneos, es razón también de análisis en este blog, y más concretado en el Punto 2. Por ello, un jugador a menudo siente que va dejando de jugar a poco a poco... pero si cada año debe renovar una cuota anual, debe también plantearse si dejarlo oficialmente o no, lo cual en muchos casos puede llevar a que dicho jugador siga vinculado: especialmente si el no pago de dicha cuota implica su retirada del ranking WOF, su pérdida de derechos de voto y su pérdida por ejemplo de recibir un boletín anual, semestral o trimestral con información acerca de eventos o su no derecho a participar en grupos como de Facebook o whats app. En definitiva: el pago de la cuota se debe hacer de modo que resulte atractivo hacerlo.

Punto 2: Los frikis de las 16 horas. (En la siguiente parte, en las próximas semanas..).