viernes, 25 de enero de 2019

Problemas de othello Japan - 17

Capítulo 17: El lateral que gana


Partiendo desde la posición inicial, es importante siempre decidir en qué lateral terminaremos el juego. Esto cobra mayor relevancia si somos precisamente blancas y no ha habido ninguna trampa de paridad. A menudo el juego estará unbalanceado por varios lados y resultará trágico y cómico a la vez decidir por qué optamos por un lado u otro: la idea es que todo tiene que tener un sentido y una lógica, y no escoger un lado arbitrariamente, especialmente cuando no podemos o no tenemos tiempo material para contar. 

Comentando la opción del 33-31, vale la pena destacar la evidencia de la tremenda complejidad que sería ganar un juego sin ningún lateral capturado del todo, por lo que a priori casi siempre (por no decir siempre) podríamos descartar esas opciones que no apuestan por un lateral. Teniendo claro esto, ya solo queda decidir cuando echemos el cierre, sobre qué discos van a pivotar nuestro último o últimos movimientos en dicho lateral. 

El problema de empezar por H1 es que precisamente cede en su totalidad el lateral del Este, más aun psicológicamente parece no tener sentido renunciar a un lateral con esquina superior dominante ganada, después de ya haber perdido y ver construído el lateral del norte. Precisamente una de las gracias de cerrar en un lateral es el hecho de que volteramos una cantidad de discos considerable, y si la partida está igualada, nos podrá dar la victoria. Por lo contrario, el lateral del norte no va a ofrecer mayor resistencia ya que esos discos son de cimientación, y solo le servirán a negras en la medida en que coloque más discos por abajo. Este concepto es muy importante, ya que nos puede dar una idea acerca de por donde deberíamos acabar. Si negras acaba por abajo, nos volteará más discos gracias a su posición superior, por lo que ya podemos pensar que tiene interés con blancas acabar por el noroeste.

Por si no fuera suficiente con lo anterior, vender el lateral del Este implica también perder el sur. Parece que las opciones para blancas se agotan... ¿o no? Por algo no hay que rendirse nunca a este juego. Todavía nos quedan los movimientos de tijera, pudiendo atesorar hasta 10 discos en un solo movimiento, (y que lógicamente los pierde el rival). De manera que el juego termina con otra nueva Diagonal ganadora para blancas, aprovechando precisamente la fuerza que le queda al disco de H1, que es la de promover una Diagonal estable y ganadora y que permita a la vez obligar a negras a jugar hacia adonde nos interesa. Sin duda un problema complicado el de hoy.

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