miércoles, 19 de diciembre de 2018

El día que intenté hacer un Maratón

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Recordé viejos tiempos de cuando jugaba tal vez ocho horas seguidas a 1 minuto. Quizá los argumentos se pueden repetir respecto de aquellos días en los que escribí como fue mi evolución tras tener mareos y náuseas. Lo cierto es que tras 200 kilómetros de natación equilibrada al año, creía que sería capaz de aguantar 8 o más horas delante del ordenador jugando. Pero no fue así. Aunque no llegué a marearme gravemente, me sentí muy incómodo durante la tarde, con algunas molestias/dolores y con cierta rigidez en las piernas. Mi cuerpo me pedía moverse y no me encontraba bien, aunque no puede ni debe servir de excusa para justificar mis malos juegos.

Lo cierto es que si no tenemos ganas de jugar, lo hacemos peor. Eso les pasa a algunos jugadores que tras quemarse en las partidas rápidas, entran en un juego a 30 minutos sin tener ganas de jugar. Como es lógico y como sucede con cualquier deporte, el cerebro también se cansa y no le gusta pensar después de mucho rato haciéndolo, o al menos, tras hacerlo de la misma manera. Así que al no tener ganas, movemos rápido porque no nos apetece pensar. Es algo involuntario, igual que puede ser involuntario no masticar si no tenemos hambre. 

Jugando en juegos rápidos ya me pasaba precisamente eso, sin darme cuenta cada vez jugaba peor. Tratando de hacerlo bien, me di cuenta de que me costaba en juegos rápidos, lo cual conllevó que dejara de interesarme el othello durante un tiempo. Sin embargo me propuse estar un día jugando todo el día, "cuando estuviera bien" y creo que ahora estaba bastante bien físicamente, pero surgieron otros problemas. Primero debía decidir el tiempo de cada juego, que sería de 10 minutos, incentivando que entraran más jugadores a jugar y no tuviera que esperarme largo rato como hago en las partidas a 20 o 30 minutos. 

Problemas hay varios. El primero es que aun así debía esperar bastante para jugar, quizá una hora. Por la mañana desde las 10 de la mañana hasta las 3 del medio día, jugué tan solo 8 juegos. Me cansaba de estar esperando y esperando, aunque mientras, hacía otras cosas... como por ejemplo ir moviendo en Eothello. Antiguamente cuando entraba un anónimo en mi partida, le daba una jugosa patada en el trasero y no me preocupaba más. Ahora les requiero que entren con su nick, (algunos son jugadores de +2000 puntos de Elo pero que entran con nick anónimo porque los puntos es lo más importante en su vida y no quieren perderlos, otros directamente son tramposos). Algunos son nobles jugadores y entran con su nick, así que antes era más sencillo: patadón y no me preocupaba, ahora es más cansado estar escribiendo educadamente a todos los jugadores que entren para que no se escondan tras un nick que desaparecerá en cuanto cambien de ip o borren el historial del navegador. Esto cansa. 

Tras estas situaciones, empiezo las partidas algo cansado. Aun así, tras estar 20 minutos esperando, enfoco cada juego como si fuera el primero y consigo hacerlo bastante bien. Psicológicamente, creo que es posible hacerlo bien jugando todo el día, y el reto es más bien una cuestión de resistencia, más que de técnica. Hay que ser muy fuerte psicológicamente para no cansarse de estar jugando 10 horas al othello al mismo nivel. La idea detrás, era simular en parte un torneo presencial.

A nivel de análisis, empieza a no tener sentido obtener un bloque de 50 o 100 juegos para comparar con el año que viene, dado que estoy jugando durante todo el año y los mismos datos que obtengo del año pasado, me pueden servir en el siguiente. Y es que la idea fue esa, jugar 50 juegos de 10 minutos, a una media de 10 minutos por juego, ya me salían más de 8 horas jugando. Pero no contaba con el tiempo de espera, ni con el autoengaño de que ciertos jugadores ni siquiera se saben aperturas. Uno de mis datos es valorar hasta qué movimiento medio me se de memoria, pero ese dato está sesgado a la baja en Playok, dado que algunos jugadores no se saben aperturas y hacen cosas raras (y malas) al inicio, como por ejemplo hacer el paralelo o desventajas de hasta -12 puntos. Realmente y en esto coincidí con Mario: ¿para qué analizar según qué partidas? Lo relevante, lo interesante, es analizar partidas contra jugadores más buenos que tú, o al menos, de tu mismo nivel. Eso Playok ya no lo ofrece, dado que los jugadores de nivel muy elevado únicamente juegan partidas rápidas y lamentablemente se ha convertido, (no quiero que suene peyorativo) en una especie de manicomio online donde conviven ciertos jugadores con algunos problemas mentales y otros que se meten a pavonear de su Elo pero que no jugarían con nadie de un nivel inferior en Elo porque todos sabemos que matarían a su madre por 100 puntos y no se la quieren jugar. En otros casos han sido víctimas por parte de tramposos que hasta les han vacilado y ya no se fían ni de su sombra.

¿Qué nos queda? Nos queda EOthello, y aun así... todo el análisis que hagamos no servirá de nada cuando juguemos con jugadores mejores que contra los que hemos jugado cuando analizamos nuestros juegos. Llega un punto en el que más vale tal vez no analizar ciertas partidas. De modo que el tema del maratón, queda en saco roto cuando, tras jugar muchos juegos seguidos, un rival no nos exige que nos esforcemos para ganarle. La pereza surge, y los malos movimientos también, y con ellos los errores. Cada vez se juega más rápido, hasta que un rival teóricamente inferior nos gana. Sin darnos cuenta, empezamos bien la sesión pero la terminamos jugando mal. No sabemos en qué momento hemos empezado a jugar rápido y no pensar bien los movimientos. El Maratón se convierte así en una prueba de resistencia, con la pesadilla de encima tener que esperar. Más útil lo veo en Othello Quest donde no hay que esperar, pero, ¿de verdad vale la pena analizar juegos de 5 minutos? El problema sería el mismo, aunque la plataforma queda configurada como un sitio donde al menos, jugar con rivales de nuestro nivel. Othello Quest sin embargo patina en que no podemos tampoco jugar contra ciertos Grandes Maestros. Por ejemplo yo tengo 5 Dan en Othello Quest, y a menudo juego contra jugadores de 6 Dans, pero difícilmente me toca contra jugadores de 7 Dans. Para mi, (y para muchos) lo suculento sería jugar siempre contra jugadores de 7 Dans. El problema es que esos jugadores son muy pocos, (dado que son los mejores del mundo), y si alguna plataforma permitiera jugar habitualmente con ellos, estarían demasiado solicitados. En Eothello podemos jugar con jugadores de ese nivel, pero sucede lo mismo: o son pocos, o son partidas extrañas dado que no hay tiempo. Aun así, y aunque es evidente que si queremos mejorar podemos hacerlo jugando contra el programa, resulta mucho más divertido hacerlo contra personas reales. De modo que al emparejarme contra jugadores de mi nivel (5 Dans) lo lógico es que gane y pierda al 50%, mientras que para mi lo deseable sería jugar contra jugadores de 6 o 7 Dans, aunque ganara una de cada 5 veces. Existen algunos truquillos en Othello Quest para manipular legalmente el automatching, pero de ello ya hablaré más adelante.

El reto va a ser poder comprender qué datos son interesantes de analizar, y qué aspectos potenciar en dichos análisis, así como tratar de ver posibles errores a corregir,  y en general cosas que nos ayuden. Variar el análisis puede ayudar, pero este es quizá motivo de debate en otro tema. Durante tiempo, me apuntaba los tipos de errores, y al principio ayudó, pero al quedarme estancado tras no saber ver cómo evolucionar, dejé de hacerlo y mejoré. Tal vez ahora va a tocar de nuevo anotar los tipos de errores o con mayor conciencia reconocer ciertos juegos. Jugar en Playok está bien, pero plantear jornadas tan largas jugando online, empieza a ser algo inviable, y una cuestión simplemente de que no me apetece hacerlo ni disfruto. Encontrar el equilibrio perfecto de partidas al día es algo que debemos hacer, y en mi caso a la fecha de redacción de este artículo, (Agosto 2018) para mi lo óptimo serían 10 partidas al mes en Playok, 2 al día en Othello Quest como mucho, y unas 20 o 30 simultáneas en EOthello. Por desgracia debemos plantearnos este tipo de cosas, dado que no hay torneos actualmente en muchos países. Se debería poner énfasis y hacer todo lo posible para que al menos se jueguen 2 torneos al año, menos que eso, es confirmar que el othello está muerto en dicho país. ¿Realmente queremos eso?

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