viernes, 26 de octubre de 2018

La muerte del sistema de Semifinales


Uno de los temas más controvertidos, discutidos, debatidos y complejos durante los últimos años, ha sido el cambio de un sistema de semifinales, a un sistema de "Gran Final" dejando a tercer y cuarto puesto para un triste play-off en el que parece que ambos pierden. Los argumentos a favor o en contra son muchos. Voy a explicar en este artículo los argumentos a favor de liquidar el sistema antiguo de semifinales, en favor del sistema de Gran Final. Sin embargo, antes de aventurarme a comentar los aspectos positivos de hacerlo así, confesaré que yo prefiero el sistema de semifinal y final. La razón es que condenas a los jugadores a hacerlo extraordinariamente bien, pues solo les vale ser primero o segundo para poder optar a la final, lo cual en ocasiones va a ser prácticamente inalcanzable para jugadores que sean incluso Grandes Maestros Internacionales. Aclarado este inciso, y reconociendo mi opinión, explicaré los 3 motivos que conducen a proponer el sistema que anula las semifinales. 

Antes de empezar a detallar los puntos, debo mencionar que este artículo está basado en la actual estructura de EGPs (Europeos) así como en ciertos casos el Campeonato de España, que adopta la misma estructura. En el WOF sigue habiendo semifinal, y que haya o no semifinal es todavía hoy un motivo de intenso debate dentro de la comunidad de othello. Aclarado este punto, paso a detallar los puntos a favor de suprimir las semifinales.

1- Tiempo limitado y aprecio a jugadores intermedios (o a todos). Uno de los asuntos a cuestionarse cuando se organiza un torneo de othello es el de como organizar el tiempo. Lo ideal es maximizar el número de juegos, ya que usualmente los jugadores se gastan dinero en viajar para jugar. Sin embargo, en torneos de 2 días, se suele dejar parte de la tarde libre para que los jugadores puedan embarcar al avión con comodidad. Esta limitación temporal es todavía más evidente en campeonatos que duren un solo día. Así que el othello está a menudo sometido a recortes de tiempo, y el primero de ellos es el del propio contador, donde en los Europeos se juegan los juegos a 25 minutos por jugador, y en ciertos Campeonatos nacionales a 20 minutos, intentando así proponer mayor número de partidas. El problema surge cuando en ciertos eventos únicamente participan 8 o 9 jugadores, donde parece que tiene sentido jugar 8 rondas exclusivas, con fin de no repetir emparejamientos. En esos casos, sí hay tiempo para jugar una semifinal, y es lo que se suele hacer. Habitualmente, 8 rondas es lo máximo que da de tiempo para jugar en un día, teniendo en cuenta que hay que cenar, desayunar y comer, y por tanto dejar tiempo para ello. Sin embargo una tan baja participación no es lo usual, por lo que a menudo nos encontramos en un escenario con 20, 30 o más jugadores. En dichos casos la tentación es alargar el número de rondas con tal de que todos los jugadores jueguen, llegando a jugarse entre 11 y 13 rondas, en 2 días. En un día se juegan a lo sumo 8 rondas, mientras que el segundo día se debe terminar antes para que los jugadores puedan volver cómodamente a su país de origen, por tanto el segundo día no se podrán jugar 8 rondas. De ahí lo de eliminar las semifinales: Si hay semifinales, los jugadores que quedan en quinta posición hacia atrás, juegan sustancialmente menos que los primeros 4, que habitualmente podrían jugar la final al mejor de 3, pero en ocasiones también se ha llegado a jugar la semifinal con el mismo criterio. Mi propuesta va encaminada a un sistema de Playoffs entre las posiciones pares, aunque esa solución no gusta, ya que a menudo se entiende que por ejemplo el jugador decimosexto no tiene interés en luchar por el decimoquinto puesto, pero sí podría ser más interesante que jugara contra por ejemplo el quinto e intentara batirle con efectos en la clasificación, (y de ahí el punto 3). Con esta solución se permite a todos los jugadores jugar un mayor número de partidas, en perjuicio de los primeros 4 jugadores, que van a tener que ver como un tercer puesto carece prácticamente de valor. (Por ejemplo en la Segunda División de Fútbol Española, considero que es más emocionante con el sistema actual de playoff, que como estaba antiguamente, donde quedar cuarto era lo mismo que quedar décimo). Aquí sucede pues, algo similar. 

Mia Sugawara, reciente campeona del mundo

2-  Ausencia de vaciles (wipe-outs, disputas..): Se ha demostrado que el hecho de eliminar la semifinal, provoca una mayor competitividad para todos. En ciertos casos, ciertos jugadores aprovechan que están por ejemplo en primera posición y de que matemáticamente ya se han clasificado para las semifinales, para regalar sus últimas partidas. El othello es un juego que requiere de un terrible esfuerzo y desgaste mental, y es en cierto punto lógico que un jugador que ya está en puestos de jugar la semifinal, decida ahorrar energías y esforzarse un poco menos en las últimas rondas. Esto da lugar a menudo a resultados extraños en ciertos torneos con semifinales. En definitiva: jugadores de posiciones intermedias o que luchan con sangre por la codiciada cuarta plaza, pueden ver como los que están por arriba no les hacen un favor al verse ya clasificados, (igual que puede suceder en las últimas jornadas de Liga) y es más: en ciertos casos incluso los jugadores ya clasificados pueden hacer cábalas acerca de si les interesa dejarse perder o ganar para evitar o dejar fuera a jugadores que no les interese enfrentarse a ellos en la semifinal o final. El hecho de que la semifinal suele ser primero contra cuarto y segundo contra tercero, les ayuda en este sentido. Liquidando directamente la semifinal se evita este problema. A mi no me gusta que se dilapide una fase de un torneo porque ciertos jugadores no sean competitivos al final, pero es una solución tajante y útil. Sin semifinal, solo les vale ser primeros o segundos y eso a menudo únicamente puede conseguirse si luchan en todos los juegos. No pueden despistarse. En cambio cuando hay semifinales, ciertos jugadores intentan wipe outs en ese ahorro de energía o de pretender pasar el rato riéndose, provocando en ocasiones situaciones negativas, bien si el wipe out sale mal porque pierden permitiendo a otro rival entrar en posiciones altas, o bien porque si les sale bien el jugador que ha perdido no se lo suele tomar muy bien, especialmente porque sabe que en otro caso no se atrevería a hacer dicha jugada. 

3- Competitividad y análisis: Por último, la inexistencia de sistemas de semifinales a menudo implica situaciones también interesantes, como por ejemplo que el jugador que está en sexta posición gane o empate contra el tercero, evitando que este último acceda a la final. En el sistema suizo, las batallas finales en las 11 o 12 rondas suelen ser bastante equilibradas, permitiendo que ciertos jugadores de élite no puedan meterse en la final. Además, (y aunque este tema es más controvertido) resulta más sencillo prepararse a un rival para la final, que a varios. Con el antiguo sistema de semifinales, debías estudiar a 3 jugadores, al que se enfrentaba contigo en la semifinal, y a cualquiera de los otros 2 que podía llegar a la final. Con el sistema de Gran Final, puedes apostar por un jugador (normalmente el favorito) y analizarle a conciencia, ahorrándote el quebradero de cabeza de estudiar literalmente el triple.

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