miércoles, 13 de junio de 2018

Firmar o no firmar - Parte I

Parte I

Me gusta llevarme un folio de recuerdo con la firma de jugadores de élite del othello. Creo que es honorable que un jugador te pida la firma para guardársela, simplemente como una anécdota o recuerdo físico de aquel día tan especial en el que se disputó un campeonato de othello europeo en tu ciudad o país. Sin embargo no todos los jugadores comprenden el por qué requiero la firma después de las partidas, lo que me ha llevado a dejar de pedir la firma, aunque me pese, parece que a algunos les molesta esa tesitura. 

Para comprender de lo que estoy hablando, tengo que explicar todo, punto por punto, como he llegado a pedir firmas a los jugadores nacionales y extranjeros. Todo esto nos lleva a las hojas de anotación en los torneos... y también de paso, toca fuerte con la carencia de normas rígidas, (me gustaría más utilizar aquí la palabra "firme") al respecto. 

Todo se remonta al 2013, año en que participo en mi primer evento europeo. No lo hago especialmente mal. Me animo a participar por muchos motivos, varios de ellos ya comentados por el blog, aunque como considero que es un tema importante en la difusión del othello, seguramente hablaré más del tema aunque suene redundante. Quizá me animo a participar porque un jugador me requirió desde Playok que le confesara cuanto tiempo llevaba jugando al othello. Le contesté que unos 6 meses, y era cierto, empecé a jugar a diario desde agosto del 2012, antes había jugado ocasionalmente, aunque conocía el juego desde el año 2000-2002. Realmente no lo podía saber con certeza. Para mi el tiempo que cuenta desde que empezamos a jugar al othello es cuando lo jugamos con habitualidad, digamos al menos una partida a la semana. No se si fue un jugador (o varios) que desde Playok me llamaban mentiroso porque no concebían que yo jugara tan bien tras tan solo unos 6 meses jugando. Más tarde, en el 2017, el jugador brasileño Mitsuru Dairokuno ganó un importante campeonato suficiente como para que le diera derecho a participar en el la serie mundial*. No estoy seguro al 100% de esto, ya que lo leí en un grupo de Facebook hace bastante tiempo y a día de hoy he tratado de buscar dicha información para contrastar y no la he podido encontrar, pero se comentaba que dicho jugador había aprendido a jugar hacía tan solo 6 meses. Eso implica algo que muchos ya deberíamos conocer: no se requieren muchos años para convertirte en un jugador potente de othello, (ganar el mundial quizá es otra historia). 

*Por alguna razón en el Campeonato Mundial únicamente pueden participar los 3 mejores de cada país (mujeres y niños a parte). No se si sería más positivo para fomentar el juego que pudieran participar todos. Quizá la explicación puede ser el elevado coste de preparar un evento con más de 300 jugadores, puesto que en un campeonato mundial de estas características, la participación se dispara hasta los 100 participantes de media. Creo que sería necesario organizar un torneo abierto donde pueda participar quién quiera, al fin y al cabo los tableros se pueden diseñar con cartón o papel, y no creo que en lo demás el coste supere en demasiado organizar un torneo entre 100 participantes o 300. Quizá participarían todos los japoneses y coparían las 20 primeras plazas y podría no ser "interesante", desconozco absolutamente el motivo por el cual solo pueden participar los 3 primeros de cada país en la serie mundial. En realidad, creo que compete a cada asociación decidir qué 3 miembros van, ya que en Japón realizan una liga bastante exhaustiva para ir a la serie mundial, hasta el punto de que por desgracia grandes jugadores japoneses muy buenos se quedan fuera de la participación. Si quieren evitar la participación de jugadores de una determinada nacionalidad pueden hacerlo convocando eventos a nivel europeo, en este sentido el EGP me gusta porque no priva a nadie de querer participar, sea principiante o experto. Igual sucede con el campeonato de España. 

Así que estoy firmemente convencido de que podemos lograr grandes resultados leyendo el libro de Rose que es precisamente lo que hice, además de iniciarme en el blog de Jorge y el manual de Tastet y Lazard. Material de lectura y posteriormente partidas en internet utilizando el máximo de tiempo posible para seleccionar la estrategia más adecuada. Quizá no se aprende mucho si no se pone esfuerzo en ello, pero analizar los juegos que es lo que yo hacía, me permitía mejorar relativamente rápido, a pesar de quizá no llevar más de 500 partidas en Playok.

Así que motivado por mi positiva progresión, participé en mi primer EGP. Allí me comunicaron el tema de las hojas de anotación, que por aquel entonces ignoraba bastante. Me dijeron que como era mi primera participación, podía no anotar en la hoja. Lo intenté en las primeras partidas, y tuve 2 o 3 descuadres. Traté de solucionarlo pero fui incapaz, por lo que desistí de anotar en medio de la partida. De hecho no recuerdo ni qué hice con las hojas, creo que las dejé en el lugar del torneo. Mi idea no era ni mucho menos repetir, simplemente quería participar para probar y ya está, por eso creo que es muy trágico que jugadores sean maleducados con jugadores que participan por primera vez en un evento, porque pueden hacer que dicho jugador simplemente no vuelva a participar más ante tal experiencia. 

Después de aquella experiencia no le di más vueltas al tema. Me fui a mi casa y al cabo de unos días volví a jugar en Playok. Y es que jugar un torneo es agotador: no me apetecía jugar más al othello por unos días, pero tras descansar, volvía a tener las mismas ganas de siempre. Así fue como me puse a jugar en Playok y no fue hasta entonces cuando tras las jugadas de Playok me vinieron a la memoria las jugadas del EGP. Pensé, ¿y si tenía alguna partida ganada? ¿por qué no las analizo? La respuesta era muy evidente: no podía analizarlas simplemente porque no las tenía. Así que no había lugar a debate, incapaz de transcribirlas días después, lo único que podía hacer era darme cabezazos contra la pared por no haber transcrito bien las partidas y haberme llevado una copia. 

Pero el destino me reservaba una sorpresa. Òscar, El organizador del torneo del EGP en Barcelona, publicó las partidas en el grupo de jugadores de othello de yahoo, por lo que pude tomar partida por partida para cargarla en el Zebra y poder analizarla. Una decisión que ahora vista en perspectiva, es cierto que puede ayudar a difundir el juego. La idea creo que es la que subyace a cualquier red social: que es que este tipo de eventos gocen de cierta publicidad y se vaya hablando y comentando sobre los mismos, incluso días después de que se hubieran celebrado. Dichas actuaciones de karma positivo no solo incentivan a que los que han participado lo vuelvan a hacer, sino que pienso que sobre todo ayudan a que jugadores que no han participado  nunca, vean que hay movimiento y que pueda merecer la pena formar parte de ese grupo.

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