viernes, 25 de mayo de 2018

Mis cantadas en Campeonatos oficiales

En cada Campeonato oficial he cometido una cagada o error grave. Errores clamorosos e incomprensibles, que probablemente nadie más que yo, los haría. He cometido algunos misflips y mi rival me lo ha indicado. Cometí misflips creo que solo en Barcelona 2013. Otros errores habituales que se repitieron en Barcelona y Madrid fueron errores de anotación en la hoja. Lo normal, es dejarlo pasar y reconstruirla desde un número aleatorio (así después se puede reconstruir la secuencia) o directamente no apuntar nada. Como soy más cabezón que tonto, me gustó en todos los casos reconstruirla durante el juego mirando la hoja de mi rival, lo que me costó cerca de 5 minutos en varias partidas. A parte de estos errores, otros muchos estoy convencido de que los cometí por no estar acostumbrado a jugar con un tablero físico. 

Las dimensiones cambian y está bien que se cometan estos errores porque te hacen dar cuenta de la diferencia que existe entre jugar a través del ordenador y en soporte físico, motivo por el cual no me gusta que los jugadores puedan transcribir en el teléfono móvil. Supongo que a poco a poco me iré acostumbrando. Cuando me equivoqué en el 2013 en Barcelona creí que fue por ser la primera vez y que no volvería a suceder. Pero sucedió en el 2015 en Madrid y volvió a suceder en el 2016 en el Campeonato de España. En ambos casos fui consciente de ello y procuré que no se repitiera en el siguiente evento. Una cosa es cometer un error normal, otra cosa es hacer las cantadas que hice en dichos torneos. Y es que supongo que la falta de costumbre es lo que tiene, motivo por el cual en Barcelona en el 2017 de nuevo puse la guinda en otra partida con otro error que solo puede suceder presencialmente. Aquí van mis cantadas más sonadas:

1- En Barcelona en el 2013 (EGP) jugando contra Javier Martín, yo con blancas, moví en C2. Evidentemente negras tomó la esquina, en A1. Mi idea era tomar la posición habitual cuando negras está desbalanceado. Ni me percaté de que negras tenía la opción de hacerse la esquina, ya que estaba pendiente de otras jugadas por el este. Supongo que estaría muy concentrado pensando en movimientos por la derecha para entrar a atacar por G1 y me olvidé del resto. Errores de novato. Al recordarlo ahora después de tanto tiempo soy incapaz de argumentar más mi fallo, motivo por el cual pienso que es útil analizar las partidas poco después de jugarlas. No obstante, al depositar mi disco en C2 me di cuenta automáticamente del error. Dudé unos segundos y recordé que según las reglas, no podías rectificar una vez el disco tocaba el tapete, así que aunque me fastidió bastante, no me tocó más que mover y seguir jugando. Otro de los motivos que pienso que me llevó a fallar es que en internet siempre jugaba en un tablero muy pequeño, y el enorme tablero físico del juego presencial hacía que simplemente no lo viera "todo". Suena absurdo pero así es.


En ese mismo EGP, ante Marc Tastet, tenía un empate en el movimiento 28 o 27, pero por no contar, terminé perdiendo (por poco) la partida. Simplemente no tenía fe en poder ganar a Marc (gran error). Además en dicha partida había cedido una esquina demasiado pronto. Le había jugado con blancas B2. Me daba la sensación de que con mi disco en C1 podía atrincherarme en A3, y que luego cuando Marc jugara B1 o D1 podía igualmente cobijarme en esa zona, motivo por el cual Marc jugó directamente A3 cortando la Diagonal (correcto) pero entonces jugué en D1, de nuevo pivotando sobre B1. Durante el juego yo no tenía muchas opciones y me sorprendió ver posteriormente que tenía un empate. Habría sido un buen pelotazo para ser mi primera participación. Esta partida fue el motivo por el cual pensé que algunos jugadores para incentivar la participación se podían dejar perder a propósito o ganar por pocos discos para no dar la sensación de pasar por encima de los jugadores nuevos. Aun así, el movimiento en B2 no lo cuento como un error ya que lo hice conscientemente. El no contar al final es peor. 


2- Ya en Madrid cometí varias cantadas. La más sonada fue en una apertura en vez de hacer la que yo me sabía tiré una variante de -8 por un error de simetría. Intenté jugar rápido y pasó lo que pasó. Creía que me sabía la apertura pero la simetría me jugó una mala pasada. Lo siguiente fue una posición no muy tardía de -20 que me fue imposible remontar. En dicho EGP también cometí algún otro error como mover 2 veces cuando no me tocaba, por lo que mi rival me lo advirtió. Motivo por el cual debemos pulsar siempre el reloj.

3- En el Campeonato de España en el 2016, por tratar de vencer 64-0, terminé empatando una partida contra un jugador que participaba por primera vez en un evento. Dicho jugador estaba tratando de acorralarme acumulando cuantos más discos posibles al principio. En un momento puntual, dicho jugador se quedó con 2 o 3 movimientos posibles. Creo recordar que un movimiento mío le dejaba 2 opciones factibles (es posible que las únicas). Una de ellas era un -64 directo, la otra era un -4. Lo hice a propósito, sabiendo que si movía en -64 sería mi primer rosco en un torneo y me haría ilusión. Sin embargo el jugador movió en -4. Los 20 minutos que teníamos en dicho torneo, terminaron sabiéndome a poco dado que en internet ya jugaba a 20 y no tenía que mover los discos. Así que la posición se me complicó y la partida terminó en un empate (de hecho, podría haber perdido). Ese día aprendí que más vale ganar 100 partidas 33-31 que ganar 99 64-0 y perder una por 33-31.

4- Por último en el EGP en Barcelona en el 2017, un jugador utilizó un ordenador para anotar y me perdí por LiveOthello mirando la pantalla. Estaba confundido y para nada concentrado en mi juego. Entonces seguía la estrategia de no dedicar más de 5 minutos en la apertura (estrategia que desde entonces ya no sigo), por lo que tras casi 5 minutos embobado mirando el ordenador, decidí mover rápido sin percatarme de que el jugador estaba tratando de ganarme 64-0 en una apertura bastante famosa. El error fue clamoroso y evidente, pero no me supo tan mal porque el jugador se riera o hablara durante la partida, (lo cual también me distraía) sino por el uso del dispositivo electrónico, que más tarde me enteraría de que no estaba permitido. 

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