viernes, 3 de noviembre de 2017

Takanashi gana el Mundial del 2017

Ya tiene 5

Por ahí circula un vídeo donde comenta que le gustaría llegar a alcanzar a Tamenori. Dicho jugador tiene 7, y parece que Takanashi va camino de lograrlo. Su nivel demuestra estar un paso más por encima del resto de jugadores, aunque sigue siendo de momento (y reitero lo de "de momento") inferior al WZebra. Según algunas partidas que he visto de algún tramposillo en Reversiwars (casi siempre se cuela alguno en el top 20, parciales cercanos a 100 ganadas y 0 derrotas con ningún error) revelan derrotas de Takanashi cercanas al 35-29. Analizando resultados de juegos a través del ranking WOF, nos cuesta encontrar derrotas donde él y otros compatriotas suyos obtengan menos de 20 discos. (Por ahí está un torneo donde gana todos los juegos 64-0).

Es sorprendente por tanto, que se dejara puntos en el sistema Suizo, (que creo que es el sistema de emparejamientos en el torneo). Dicho sistema consiste en unir a los rivales por los puntos conseguidos en dicho torneo. Si en la victoria nos dan 1 punto, y tras 3 partidas acumulamos 3 puntos, nos tocará contra otro jugador que acumule 3 puntos. Así que es cuestión de tiempo ver en el sistema suizo cruces entre los mejores, y así ha sido. 

Más que comentar las jugadas (que eso ya lo he hecho en el vídeo) en este artículo me limito a explicar algunas cosillas más que me han ido llamando la atención del torneo. Sobre temas de organización y estructura del torneo, daré mi opinión probablemente el miércoles que viene en otro artículo. 

El torneo me ha dejado muy buenas sensaciones, a nivel de lo que sería el fomento del othello y también a nivel de juego. Antes, voy a empezar con lo malo. Es increíble la gran cantidad de partidas (diría que más del 90%) de jugadores que consiguiendo más de 7 puntos en el torneo, y teniendo serias y claras opciones de optar a una plaza para la semifinal, han perdido el juego decisivo. No solo en ese juego, sino diría que en la mayoría de juegos que han perdido, han cometido errores en el juego final o medio que les han hundido. Vale, me podéis decir que a este nivel las aperturas las tienen tan interiorizadas que sino cometen errores en el  juego medio, ¿dónde los van a cometer? parece improbable que un jugador del talento de los que hemos visto vaya a perder más de doce puntos en los últimos 10 movimientos. Eso desmoraliza: si tenemos una opción mínima de ganar, es muy probable que nos remonten en el juego final. Supongo que tras varias derrotas cada jugador analiza sus partidas y descubre como muchas las tenía ganadas pero que una tras otra ha ido cometiendo errores pasado el movimiento 15 o 20. Eso es lo malo: el othello es un juego curioso donde las partidas contra grandes jugadores se hacen muy largas, y el hecho de descubrir que una y otra vez cometemos errores en el juego medio puede hacer que nos desmoralicemos y que dejemos de jugar simplemente por hartazgo o frustración de que eso suceda con cierta reiteración. -"Si la teníamos ganada..."-, pensamos.

Lo bueno es que evidentemente, eso se puede mejorar. El jugador revelación del torneo (12 años) da fe de que no se requieren muchos años de práctica de othello para llegar a ser un jugador excelente. Un chico de 12 años se planta en la final y casi la gana: ¿Significa eso que somos tontos? No, en absoluto. Hay varias razones para que eso suceda. En primer lugar, el chico tendrá una gran humildad que le hará ver las partidas de otra manera. Es importantísimo en el othello no dejarse influenciar por el rival, aunque a la vez resultaría hipócrita no reconocer que puedes sentir cierto respeto (por no decir miedo) al enfrentarte a un rival de gran nivel. Por eso es aconsejable quizá en internet batirte con los mejores, se te quita un poco de complejo, especialmente si consigues ganarles. No obstante la humildad de un chico de 12 años que no tiene nada que perder le empuja a jugar de una forma para nada sesgada, abstrayéndose de emociones o de prejuzgar al rival. He visto jugadores muy buenos cometiendo incomprensibles errores contra jugadores todavía más buenos, pero a la vez resolviendo situaciones peores con extraordinaria solvencia contra otros rivales teóricamente inferiores. El othello, como en todo, hay jugadores que ante los grandes se crecen y que ante los jugadores más modestos los aplastan sin piedad. Me enorgullece creer que soy del primer grupo, aunque eso me cueste derrotas de jugadores principiantes demasiado a menudo. Como expliqué por el blog: jugadores que jugaran antes de que existiera internet, no tuvieron más remedio que jugar y batir constantemente a los mismos rivales. Por ahí leí que un jugador americano jugó con un amigo más de diez mil partidas durante años y solo le ganó 3 o 4... época en la que no existía internet realmente es lo que había. Internet y el Zebra han hecho crecer en popularidad al juego pero también el nivel de los jugadores. Por eso jugadores que han jugado durante más tiempo de su vida como jugador de othello contra rivales teóricamente inferiores, aplastan a los mismos sin contemplaciones pero tienen por lo contrario más difícil derrotar a un jugador teóricamente superior. Por aquí comenté que en ciertos jugadores (como es mi caso) se da la siguiente situación: Jugador A: 2100 puntos de Elo, bate 20 a 0 al jugador B: 1700 puntos de Elo. Jugador B bate a Jugador C de 1200 puntos de Elo 20 a 0. Llego yo: 1700 puntos de Elo y el jugador A me bate 20 veces a 4. Pero llega el jugador C de 1200 puntos de Elo y le bato yo 20 veces a 4. Es decir, hay jugadores muy fijados en un nivel predeterminado que han adquirido un estilo de jugar muy singular con los años y cuya desviación del juego está terriblemente baja. Esto tiene un factor positivo: no va a empeorar sustancialmente su juego por falta de práctica. Pero también tiene un factor negativo: le costará todavía más aprender.


Este argumento justifica el auge y tremenda calidad de jugadores jóvenes. Los jugadores que llevamos años jugando a menudo cometemos errores habituales que se convierten en tics inquebrantables, especialmente si hemos jugado decenas de miles de partidas, (y eso es posible de nuevo gracias al arma de doble filo: los juegos a 1 minuto). Muchas veces juegas con una estrategia preestablecida, buscas la Stoner y no se te ocurre un movimiento arriesgado como en el primer juego Takanashi B2 en lugar de tomar el lateral. Contra jugadores excepcionales a menudo se requieren realizar jugadas excepcionales, pero como he dicho en el vídeo, si intentas hacer una jugada excepcional y te sale mal, te puedes comer un 60-4. ¿Vale la pena arriesgar? 

Pero los niños no tienen esos sesgos. Llevan poco tiempo jugando. Como dijo Bruce Lee: "Empty your mind", no puedes aprender nada si no te olvidas antes de lo que has aprendido, pues sería como intentar llenar un vaso de agua con por ejemplo vino. Primero deberás vaciar el agua y posteriormente llenar el vaso. Con el othello sucede lo mismo. Llevas años jugando e interiorizas jugadas negativas, en mi caso una pésima apertura que es un lastre difícil de sobrellevar. Puede que entonces, esa mala apertura se convierta en un impedimento para mejorar nuestro juego. Aquí es donde muchos tenemos que escoger: ¿estamos dispuestos a abandonar nuestra apertura con la que nos sentimos cómodos jugando? Preguntado con otras palabras: ¿Estamos dispuestos a no divertirnos tanto jugando a othello en favor de volvernos mejor jugadores? Y aquí entra la apertura diagonal con blancas, y las secuencias que le siguen que muy difícilmente se llegan a lograr sin un posterior análisis con algún programa. Si no analizamos nuestros juegos, othellísticamente hablando será muy complicado que mejoremos si no jugamos miles de juegos y aprendemos a base de prueba y error. Jugar torneos en vivo y comentar jugadas también es una forma de aprender. Pero llega un momento que como he dicho, se nos plantea la tesitura de tener que abrir el Zebra y dedicarle 2 horas de entrenamiento diario para mejorar nuestra apertura. Eso puede frustrarnos, pero es lógico: Llevamos (por ejemplo en mi caso) 5 años jugando habitualmente, 5 años realizando la misma apertura. No podemos plantearnos cambiarla de la noche a la mañana, por lo que aquí tenemos el dilema: 1- Cambiamos la apertura de la noche a la mañana: donde por lógica implican 5 años o más hasta que dominemos la nueva tanto como la antigua, o 2- Estudiamos cada día 2 o 3 horas la nueva apertura para mejorarla en menos tiempo. La primera opción nos llevará un sinfin de juegos perdidos absurdamente, creyendo nosotros que podríamos ganarlos con nuestra apertura. La opción 2 casi es peor: implica volvernos como he leído por ahí en unos "frikis", (no me gusta este adjetivo al que le asocio cierto carácter peyorativo). (Me atrevo a decir que raro es el jugador que empieza analizando sus partidas desde el juego 1). El problema de pasar tantas horas analizando juegos y aperturas no es solo lo poco divertido que puede ser, sino la gran frustración que debe sentir una persona el dedicar tanto tiempo a algo para ganar para luego perder una partida contra un jugador inexperto porque te ha sacado de tu libro de aperturas. Ya no digo nada si esa persona tiene serias aspiraciones a ganar el título mundial o en general, un campeonato. Como digo, se sacrifica la diversión, para mi algo intocable en un juego.


Por el chat del torneo se veían comentarios interesantes, como que si Akihiro consigue ese nivel sin memorizar aperturas, todavía había esperanza para algunos jugadores. Estos comentarios revelan lo tedioso que a veces resulta aprenderse y memorizar aperturas. ¿Lo habrá hecho Akihiro? A sus 12 años de edad, me comentan que lleva tan solo 2 jugando. A lo que yo concluyo que en Japón está Suekuni con una escuela de othello enseñando a jugadores. Un chico joven entra en una academia y le dan clases de othello, antes de jugar su primer juego ya sabe que no debe tomar la esquina, nosotros quizá lo descubrimos cuando ya llevábamos 10 juegos. El tiempo de aprendizaje se recorta mucho si evidentemente aprendes de los mejores. Analizas cada juego, y con muchas horas de práctica te vuelves un jugador muy potente. No quiero creer que "muchas horas de práctica" son más de 12 horas al día, me niego a creerlo. También que son más de 4. Yo me considero un jugador intermedio y rara vez dedico más de 1 hora al día al othello. A temporadas, ni juego. 

Pero como he dicho, los errores de las calamidades de 1 minuto que jugamos en su día están en nuestra psique y cuesta corregirlos. Un chico joven que haya aprendido de manera limpia tendrá errores y cometerá fallos, pero serán menos que los que llevamos años cometiéndolos, quizá sin analizar esos juegos e incluso sin ser conscientes de ellos. Como en todo, reconocer el problema es la base de la solución. A otros jugadores, simplemente no les interesa mejorar, les basta con divertirse, y ese es también mi caso. 

Pero como he introducido en el artículo, veo un "gap" entre Takanashi, Piyanat y quizá digamos 5-10 jugadores de othello y el resto. Me niego a creer que ese gap es la rutina de 16 horas al día que he comentado en otras ocasiones (4 horas aperturas, 4 horas Zebra, 4 horas jugando, 4 horas analizando). Aunque esta rutina es aplicada por algunos jugadores, solo los allegados más íntimos de los jugadores top conocerán su sacrificio y su juego. 

Hay cierto secretismo en todo esto: pregunto por el chat quién es el maestro de Akihiro. No se sabe, o no tiene. Me contestan que juega online. ¿Pero dónde? ¿será la famosa "Kira" de Playok? ¿o tal vez otro? No se sabe. Si se supiera tal vez podríamos conocer las horas que juega, aunque no son pocos jugadores que tienen un nick "oficial" y varios más para disimular. 

En conclusión, que esa diferencia de nivel entre Takanashi y el resto se percibe en sus 5 campeonatos seguidos. Ya no son casualidad, ni suerte una vez. Es un jugador excepcional. A veces hasta el Zebra se equivoca, y no él. Para mi la clave de su juego ganado está en tomar un lateral. Sigue siendo un jugador cauto, para nada sobrado. Muchos jugadores europeos dejan que su rival tome los laterales porque se sienten confiados en jugar una diagonal limpia. A los japoneses en cambio les gusta más tomar un lateral y pivotar el juego sobre el mismo. Pero tampoco ha tirado diagonales imposibles, jugadas que se te queda cara de "what the f.." cuando las ves. Es humano, y la prueba es que ha perdido varios juegos. Tampoco Akihiro ha tirado una diagonal cuando debía, quizá frustrado o pensando que no iba a ser capaz de ganarle. Una diagonal en lugar de salir por el lateral tal vez me lo habría hecho a mi, pero con Takanashi quizá se ha sentido intimidado. Ha movido rápido en ese movimiento y quizá su falta de experiencia y el cansancio le han pasado factura. Pero incluso él podría muy meritoriamente haber ganado el campeonato mundial, lo cual da fe y esperanza a nuevos jugadores que recién aprenden a jugar. Pueden volverse buenos jugadores en poco tiempo, es un hecho. "A minute to learn, A Lifetime to Master" creo que debe aplicarse únicamente antes del año 2005.


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