viernes, 17 de noviembre de 2017

Estrategias Avanzadas - Capítulo 2

Capítulo 2: Guerra de Diagonales

Una ley sagrada de los jugadores a 1 minuto es conservar al menos una Diagonal. Si tu rival "te la tira" no te tienes ni que preocupar por cortarla, directamente ejecutas y tiras tu la tuya y fin del problema. Evidentemente en ciertos casos el rival se te puede adelantar y tirar tu propia diagonal desactivando tu ataque, por lo que tienes que preveer eso. En otros casos, no tirarla tú implica que lo haga el rival por lo que a veces para evitar un mal mayor debes hacerlo. 

También están las diagonales que no te importa que las corten (de ellas hablaré en otro capítulo) y por último tenemos situaciones como la planteada en el vídeo, donde tenemos que escoger diagonal valorando que nuestro adversario puede hacer lo mismo. Pensar ese tipo de jugadas suele requerir tiempo, motivo por el cual los jugadores en partidas rápidas procuran que una de las 2 diagonales nunca se pueda tirar durante el juego medio o final, así se ahorran la mitad del problema. 

Si negras juega B7 y contamos arriba veremos que los huecos son pares. Esto nos puede hacer pensar que un corte de blancas por esa región, terminará con nosotros cerrando el juego por esa zona y "re-consolidando" la diagonal ejecutada. Ese análisis sencillo a menudo es efectivo cuando hay 4 o 3 huecos. Pero cuando hay 8 casillas vacías como en el ejemplo, se complica bastante. Primero: blancas podría simplemente intentar cortar por otro lado, o posicionarse en esa zona para cotar por otro lado, Segundo: el corte de blancas en esa diagonal al tener el lateral negro completo es casi un jaque mate para nosotros, es decir, no debemos permitir bajo ningún concepto que blancas la corte (o al menos no parece que debamos concederlo). Tercero: Puede ser que incluso acabando nosotros en esa zona, no podamos volver a controlar la Diagonal, y las combinaciones posibles con 8 huecos empiezan a ser demasiadas como para valorarlas en menos de 10 minutos. 

En este caso se trata de escoger la diagonal negativa (de pendiente negativa) por el simple hecho de que tratas de apoderarte de un disco estable (teóricamente los discos estables son los que no cambian de color) en el lateral de arriba blanco.  En el vídeo podemos comprobar también como a veces un control diagonal es efectivo, sin ni siquiera hacer la jugada de "tirar la diagonal". 

Por último como vemos en el vídeo, tras tirar la Diagonal siempre tenemos el paracaídas de intentar tirar la doble. Este paracaidas suele ser efectivo en 2 casos: 1- Cuando el rival corta la diagonal exactamente por el último punto de corte posible, y 2- Cuando el rival no ha cortado la diagonal. A veces podemos preocuparnos al comprobar que nuestro rival puede ganar un tempo moviendo en cualquier lado del tablero y forzando a que habilitemos en cualquier otra zona que le permita cortar. En ocasiones sin embargo, podemos tirar la doble diagonal, por lo que en este tipo de jugadas no solo tenemos que valorar puntos de corte, sino considerar el papel que juega una doble diagonal en nuestra estrategia. Es complicado ya que tenemos que valorar 4 combinaciones de factores: 1-Diagonal nuestra, 2-Diagonal Rival, 3-Doble Diagonal nuestra, 4-Doble diagonal rival. A veces cuando el tiempo apremia debes empezar a pensar por una estrategia y descartar otras por falta de tiempo, y aquí ya hay mucho debate al respecto. Mi tic de exjugador a 1 minuto me empuja a buscar la doble diagonal antes que otra cosa (aunque en el vídeo se me olvida) hay otros jugadores que incluso anulan todo lo escrito en este artículo y tiran la diagonal lo antes posible y así se ahorran problemas futuros. Como podéis comprobar, el othello es un juego apasionante.

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