miércoles, 28 de junio de 2017

Barcelona EGP 2013 - Parte II


Me presenté con la intención de perder todas las partidas. El reto era intentar evitar un resultado negativo tipo 64-0. Me atrevo a decir, ahora que ha pasado el tiempo y que he analizado muchas partidas, que si hubiera ido con intención de ganar alguna partida, probablemente lo habría logrado, pero seguramente también habría perdido alguna por 50 o 60 puntos de diferencia. El othello, como muchos juegos, ser agresivo, puede funcionar... pero ser defensivo también. 

Planteándolo como un partido de fútbol, intenté aguantar y perder por 1-0 todas las partidas. En algunas lo conseguí, aunque no obtuve un 33-31, sí creo que acabé una 30-32, y me comunicaron que las 2 fichas que faltaban eran para mi rival, perdiendo por tanto 30-34. ¿No sería mejor que me las dieran a mi? Así empataba la partida. De todas formas nunca me ha gustado la norma de entregar fichas que no existen al rival. Yo creo que estaba bien que me hubiera ganado igualmente 30-32 y ya está. 

Aun a día de hoy utilizo una apertura similar con negras, mientras que con blancas he cambiado radicalmente el estilo. En aquel evento simplemente iba a saco: forzar unbalanceado - Stoner. Si se juega fácil al othello suele dar buenos resultados... pero no tanto. Posteriormente en el Campeonato de España del 2016 lo averiguaría. Empecé a perder partidas a pesar de que mis rivales estaban bastante "unbalanceados", y es que contra jugadores muy buenos y expertos, las directrices generales que aprendemos de novatos, no surten mucho efecto. 

Recuerdo que también me llamó la atención la poca gente que participó. Creo que también me estuve pensando mucho si participar, ya que al final era ir a que me apalizaran constantemente. Sin embargo decidí ir como siempre, movido por la curiosidad. Uno de los argumentos que me motivaban para ir, era por la simple curiosidad de averiguar si en Playok habían tramposos o era yo muy malo. En Playok a menudo, algunos jugadores hacían partidas increíbles, más allá de su Elo. Quería comprobar realmente la diferencia de nivel que había entre ellos y yo, si se debía a las trampas o si de verdad existían jugadores tan buenos. Yo ya conocía el Zebra, e ir al EGP era mi oportunidad para analizar las partidas y comprobar si los mejores de Europa, también cometían fallos... y vaya si los cometían. 

La conclusión es que en Playok (en internet, en general) hay muchos tramposos, y que en efecto analizando las partidas con una profundidad de 20, ya se detectan errores incluso entre los mejores jugadores. Como he comentado anteriormente, por internet no podía retar a los mejores jugadores del mundo, los que a veces podemos ver conectados en Playok. Están ahí, se miran pero no se tocan. Al participar en un EGP (con poca gente) implicaba que tenía la oportunidad de jugar con los mejores, y es una ocasión que no podemos dejar escapar. Si somos jugadores de ajedrez, como no seamos muy buenos, podemos no tener el honor nunca de jugar con los mejores. En el othello sí tenemos opciones reales de jugar con los mejores de Europa, y eso vale mucho la pena.

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